El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, anunció esta semana el cierre de la Embajada de su país en Cuba, argumentando la necesidad de "limpiar el hemisferio de comunistas". En una conferencia de prensa, el mandatario expresó su falta de reconocimiento hacia un régimen que, según él, oprime y tortura a su población. Chaves destacó que el modelo comunista ha fracasado no solo en Cuba, sino en todos los lugares donde ha sido implementado.
Durante su intervención, Chaves enfatizó que el progreso solo puede alcanzarse a través de la libertad del ser humano. "Cada pueblo debe hacer su parte", afirmó, al tiempo que reiteró que su gobierno no otorgará legitimidad a un régimen que causa sufrimiento a millones de cubanos. También envió un mensaje de esperanza, deseando que el pueblo cubano pronto logre la libertad y prosperidad que merece.
El cierre de la embajada fue decidido en conjunto con la presidenta electa, Laura Fernández, quien asumirá el cargo el 8 de mayo. El canciller costarricense, Arnoldo André Tinoco, comunicó que el personal diplomático cubano en Costa Rica deberá ser retirado, manteniendo solo una representación consular. Chaves también criticó la relación de Cuba con Venezuela, sugiriendo que el régimen cubano se ha beneficiado del petróleo venezolano desde hace años, en un contexto de creciente preocupación por la situación de los derechos humanos en la isla.



