La mayoría de los directivos financieros de empresas argentinas han manifestado su pesimismo respecto a la lucha contra la inflación, anticipando que en 2026 los índices se mantendrán similares a los de 2025. A pesar de los intentos del gobierno y del Ministerio de Economía por calmar al mercado con proyecciones de una disminución significativa en los precios a partir de mediados de año, la realidad parece ser otra.

Un análisis de la consultora BDO Argentina revela que un 73% de los CFOs locales estima que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerrará este año con un incremento de entre el 20% y el 30%. Este enfoque refleja una continuidad en las cifras de 2025. Por otro lado, cerca del 25% de los encuestados anticipa una inflación inferior al 20%, mientras que solo un 4% considera que superará el 30%.

La desconfianza persiste entre los ejecutivos, quienes deben tomar decisiones cruciales en un contexto inflacionario. Este panorama determina las estrategias de inversión que se implementarán durante el año. Más de la mitad de los CFOs manifestaron su intención de reinvertir utilidades, mientras que un 47% planea recurrir a créditos bancarios y un 25% contempla financiamiento en el mercado de capitales. En este sentido, BDO Argentina advierte que, aunque la inflación muestra signos de estabilización, su inercia la mantiene en niveles que generan desequilibrios significativos en costos y precios.