La Policía de Bolivia ha confirmado que Sebastián Marset, un narcotraficante originario de Uruguay, utilizó más de diez identidades falsas para operar no solo en Bolivia, sino también en diversos países de la región. Esta información surge a raíz del análisis de documentos incautados durante los operativos realizados en la ciudad de Santa Cruz, donde las autoridades identificaron las distintas personalidades bajo las cuales Marset se ocultaba.
Entre los nombres revelados se destacan Gabriel de Souza Bemer, supuestamente de nacionalidad boliviana, y Luis Pablo Amorim Santos, vinculado a Brasil. El uso de estas identidades fue parte de una estrategia diseñada por Marset para evitar ser detectado, facilitando así la consolidación de una red de narcotráfico con alcance internacional. En 2023, bajo el alias de Amorim Santos, llegó a involucrarse en el club de fútbol Leones del Torno, en la segunda división de Santa Cruz.
Las autoridades bolivianas también incautaron 16 avionetas, incluida una Beechcraft, y localizaron al menos diez propiedades utilizadas por la organización delictiva. El Ministerio de Gobierno boliviano estima que el impacto económico de estas acciones supera los 15 millones de dólares. La decisión de expulsar a Marset y entregarlo a la DEA se fundamentó en el alto riesgo de violencia que representaba su permanencia en una prisión local. Actualmente, en Estados Unidos, enfrenta graves acusaciones por lavado de dinero y tráfico internacional de cocaína, donde se estima que lideraba el transporte de toneladas de droga desde Sudamérica hacia Europa, generando ganancias millonarias a través de sofisticadas maniobras financieras.



