Cecilia Goyeneche se posiciona como una de las principales candidatas para un puesto en el Tribunal Oral Federal (TOF) de Paraná, tras obtener el cuarto lugar en el orden de mérito provisional del concurso organizado por el Consejo de la Magistratura. Este tribunal, que está en proceso de renovación total, ha visto la jubilación de dos de sus miembros, Roberto López Arango y Lilia Graciela Carnero, y la inminente jubilación de Noemí Berros, quien se encuentra próxima a cumplir 75 años. La legislación establece que al alcanzar esta edad, su permanencia deberá ser ratificada por el Senado a instancias del Poder Ejecutivo, lo que añade un componente de incertidumbre al futuro del tribunal.

El TOF de Paraná es un órgano judicial de gran relevancia, encargado de procesar casos significativos en áreas sensibles como los derechos humanos y el narcotráfico. Su jurisdicción abarca no solo la capital provincial, sino también los juzgados de primera instancia en localidades como Victoria y Concordia. Esta responsabilidad lo convierte en un pilar fundamental en la administración de justicia en Entre Ríos, dada la complejidad de los casos que maneja.

En el marco del concurso, Goyeneche logró acumular un total de 149,10 puntos en las dos primeras etapas del proceso de selección, que incluyen un examen de oposición y una minuciosa evaluación de antecedentes. Sin embargo, aún quedan por resolverse impugnaciones que podrían influir en su posición, así como la asignación de 20 puntos que corresponden a la entrevista personal. El plenario que debe cerrar el proceso se había programado para el 3 de febrero, aunque el Jurado solicitó una prórroga, lo que genera expectativas sobre la fecha definitiva para la resolución.

El concurso está bajo la supervisión de un jurado compuesto por figuras destacadas del ámbito judicial, entre ellos Juan Carlos Geminiani, quien es coprovinciano de Goyeneche. Geminiani ha sido un personaje polémico en el sistema judicial, enfrentando una posible sanción por un comentario misógino que casi le cuesta una multa por parte del Consejo de la Magistratura. Sin embargo, la falta de consenso para aplicar dicha sanción dejó su situación en un estado incierto.

Si Goyeneche logra mantener su posición en los primeros lugares, se enfrentará a una decisión crucial sobre su futuro profesional: elegir entre continuar en los estrados provinciales o dar el salto al fuero federal. Esta decisión será determinante no solo para su carrera, sino también para el impacto que su figura puede tener en la justicia de la provincia.

Recientemente, Goyeneche fue reinstalada en su cargo como Procuradora Adjunta tras la anulación de su destitución por el Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Entre Ríos. Esta decisión se produjo luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) invalidara el fallo del Jurado de Enjuiciamiento que había dispuesto su remoción por mal desempeño. La Corte consideró que el proceso había violado el debido proceso, lo que llevó a la reinstalación de Goyeneche en su cargo, aunque no podrá regresar a su antiguo puesto como fiscal anticorrupción debido a la reciente sanción de una ley que regula este cargo, creada por la Constitución de 2008.

La evolución de la carrera de Goyeneche es un reflejo de las tensiones y cambios que atraviesa la justicia en Entre Ríos, donde las decisiones políticas, legales y sociales juegan un papel crucial. Su experiencia y trayectoria en la lucha contra la corrupción y su reciente reinstalación en la Procuraduría Adjunta la colocan en una posición interesante, y su ascenso al TOF podría significar un cambio relevante en la dinámica del tribunal en un momento crítico para la justicia provincial.