El Gobierno de Catar ha tomado la decisión de declarar persona non grata a dos funcionarios de la embajada de Irán en Doha, específicamente al agregado militar y al de seguridad. Esta medida responde a los ataques reiterados provenientes de Irán, siendo el más reciente el que impactó en la refinería de gas natural de Ras Laffan.

La expulsión de estos dos agregados debe llevarse a cabo en un plazo máximo de 24 horas, según lo indicado por el Ministerio de Asuntos Exteriores catarí tras un encuentro con el embajador iraní. En su comunicado, el ministerio subrayó que la acción es una respuesta a “la agresión brutal y los repetidos ataques” de Irán, y advirtió que se tomarán medidas adicionales si persiste la actitud hostil.

El ataque a la refinería de Ras Laffan, el principal centro de producción de gas natural licuado en Catar, consistió en el lanzamiento de cinco misiles, de los cuales cuatro fueron interceptados. Sin embargo, uno logró impactar y generó un incendio que ya ha sido controlado sin que se reporten víctimas. Este incidente se produce en un contexto de tensiones crecientes en la región, en particular tras los ataques israelíes a instalaciones gasísticas iraníes, lo que ha llevado a altos funcionarios iraníes a advertir sobre posibles consecuencias a nivel global.