Las autoridades libanesas informaron que la cifra de fallecidos por los ataques del Ejército israelí ha alcanzado casi 700. Esta situación se origina en respuesta a los disparos realizados por el grupo chií Hezbolá, tras la reciente muerte del ayatolá Alí Jamenei. La ofensiva se enmarca dentro de la estrategia militar lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
El Ministerio de Información de Líbano comunicó que el número de víctimas fatales asciende a 687, entre los que se incluyen 98 menores y 52 mujeres. El ministro de Información, Paul Morcos, expresó su preocupación por las amenazas de Israel de ampliar sus operaciones en el país, lo que agrava aún más la crisis humanitaria.
Por su parte, el Gobierno israelí ha advertido sobre la posibilidad de una incursión más profunda en Líbano para hacer frente a lo que consideran una amenaza por parte de Hezbolá. El ministro de Defensa, Israel Katz, declaró que se han dado instrucciones al Ejército para que esté listo para intensificar las acciones en territorio libanés con el objetivo de restablecer la paz y la seguridad en el norte de Israel.



