El ministro de Economía, Luis Caputo, reafirmó este jueves la decisión de posponer el regreso a los mercados internacionales de capital, citando el elevado riesgo país como una de las razones fundamentales. Durante su participación en el 21° Simposio de Mercado de Capitales, organizado por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), Caputo expresó su confianza en que en un plazo de dos a tres meses, el mercado se dará cuenta de las opciones más accesibles que tiene el país para obtener financiamiento. "Tenemos alternativas más baratas para conseguir recursos", enfatizó, dejando entrever que el gobierno tiene un plan en marcha que podría cambiar la percepción actual del mercado.
En un análisis más profundo, el ministro atribuyó la baja en la demanda de dinero en el mercado a la desconfianza que generó el posible retorno del kirchnerismo al poder, una preocupación que, según su perspectiva, ha contribuido a mantener la inflación en torno al 3%. Esta afirmación resuena con la inquietud de los inversores y analistas económicos, quienes observan cómo la incertidumbre política impacta en la economía real y en la confianza del consumidor. Caputo confía en que, si se continúa implementando un orden fiscal y monetario responsable, los índices inflacionarios comenzarán a descender eventualmente.
Por otro lado, el ministro fue entrevistado por Pablo Miedziak, presidente del IAEF, quien le preguntó sobre los planes para emitir deuda en los mercados internacionales. Caputo fue claro al afirmar que no hay intenciones de acudir a estos mercados en el corto plazo. En este sentido, destacó el papel de Federico Furiase, secretario de Finanzas, quien tiene como objetivo obtener financiamiento de la manera más económica posible. "No hay capricho con Wall Street", subrayó, sugiriendo que el gobierno tiene estrategias alternativas que aún no han sido reveladas al público.
Además, Caputo mencionó que su equipo tiene identificadas fuentes de divisas para cubrir los vencimientos de deuda programados para julio y enero del próximo año, que suman un total de 9 mil millones de dólares. Sin embargo, no descartó la posibilidad de volver a los mercados internacionales en el futuro, siempre y cuando el riesgo país se reduzca a niveles más manejables, como 250 puntos. Actualmente, el riesgo país se mantiene por encima de los 600 puntos, lo que refleja una percepción negativa entre los inversores sobre la situación económica del país.
El ministro también abordó la cuestión del riesgo país, señalando que la percepción actual podría resultar exagerada. En su opinión, la oferta y la demanda de bonos argentinos no se encuentran en un equilibrio que refleje la verdadera situación económica del país. Caputo argumentó que, a largo plazo, los fundamentos económicos deberían prevalecer, lo que implica que, a su juicio, los bonos argentinos deberían ser más atractivos para los inversores, a pesar del historial de defaults que ha marcado la trayectoria del país.
Finalmente, Caputo admitió que es complicado predecir con exactitud cuándo se registrarán niveles de inflación más bajos. Aun así, se mostró optimista sobre el futuro, afirmando que si se siguen realizando las cosas de manera correcta, el contexto económico eventualmente se verá reflejado en indicadores más favorables. En este sentido, el funcionario subrayó que la confianza de la población en el gobierno y su programa económico es vital para la recuperación, argumentando que el retroceso de los últimos meses es un desafío que se debe superar para avanzar hacia la estabilidad económica.



