La Secretaría de Energía ha iniciado un proceso de actualización del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) a través de la Resolución 99/2026. Esta decisión surge en un contexto global marcado por disrupciones logísticas que impactan directamente en el suministro de combustibles esenciales para la generación de electricidad. Ante esta realidad, el gobierno busca implementar ajustes regulatorios que permitan al sistema adaptarse a las nuevas condiciones de acceso, transporte y costos de los insumos energéticos.

La nueva normativa tiene como objetivo principal normalizar el funcionamiento del MEM, garantizando una mayor coherencia entre los costos operativos, las señales económicas y la disponibilidad real de combustibles. En un entorno caracterizado por la volatilidad de los mercados internacionales, es fundamental que el sistema eléctrico se mantenga robusto y eficiente, a la vez que se preserva la fiabilidad del servicio. Esto implica un enfoque renovado que contemple las realidades del mercado y las limitaciones que enfrentan los generadores.

Un aspecto clave de esta resolución es el reconocimiento explícito de un contexto internacional complejo, marcado por tensiones geopolíticas y alteraciones en las cadenas logísticas que afectan el abastecimiento de gas natural, gasoil, fuel oil y otros combustibles imprescindibles para la generación térmica. Este panorama ha llevado a la Secretaría de Energía a reforzar su compromiso con una gestión más descentralizada de los combustibles, lo que implica mantener mecanismos regulatorios que faciliten la transición energética sin comprometer la estabilidad del sistema eléctrico.

En línea con este enfoque, la normativa introduce un nuevo inciso en el apartado de recupero de costos de combustibles y despacho, diseñado para fortalecer la capacidad del sistema ante situaciones extraordinarias que puedan comprometer la disponibilidad o encarecer el suministro. Este ajuste busca garantizar que los generadores puedan afrontar costos imprevistos sin afectar la continuidad del suministro eléctrico, algo vital para la economía y el bienestar de la población.

Desde una perspectiva más amplia, el cambio reconoce que factores como el transporte, los seguros y el acceso a mercados internacionales son determinantes en el funcionamiento del sistema energético. Estos elementos, que antes podían ser considerados periféricos, ahora son parte integral del análisis y la planificación, lo que permitirá una respuesta más ágil y efectiva ante situaciones adversas.

Otro cambio significativo introducido por la resolución es la eliminación del esquema de Deliver or Pay (DOP) en aquellos casos en los que el generador no cuente con el combustible comprometido. Este mecanismo, que implicaba penalizaciones económicas severas por incumplimientos de abastecimiento, será reemplazado por un enfoque que minimiza el riesgo de sobrepenalización. Esta modificación es crucial, dado que la indisponibilidad del combustible puede estar relacionada con factores logísticos, comerciales o de mercado ajenos al generador, permitiendo así una mayor flexibilidad en la operación del sistema.