El Mobile World Congress (MWC) de Barcelona, que dio inicio recientemente, ha visto su agenda alterada de manera significativa debido a la convocatoria de una reunión extraordinaria del Colegio de Comisarios de la Unión Europea. Esta decisión se tomó como respuesta al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que obligó a varios representantes institucionales y empresariales a reprogramar o cancelar sus actividades previstas para el evento.

Entre las modificaciones más destacadas se encuentra la anulación de un encuentro informativo que iba a ser liderado por Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea. Su participación se vio comprometida debido a la urgencia de la reunión convocada por Ursula von der Leyen, presidenta del organismo, quien busca abordar las repercusiones del conflicto en la agenda de Bruselas.

A pesar de las reprogramaciones y la cancelación de algunos eventos, las autoridades locales han asegurado que el desarrollo del congreso no se encuentra en grave peligro. Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Cataluña, declaró que las incidencias derivadas de la tensión en Irán son limitadas, resaltando que la mayoría de los participantes ya se encontraban en Barcelona antes de los recientes acontecimientos, lo que permitió que la mayoría de las actividades continúen con normalidad. La situación subraya la vulnerabilidad de los grandes eventos tecnológicos ante crisis internacionales.