El primer ministro de Cabo Verde, Ulisses Correia e Silva, se encuentra en la recta final de su campaña electoral mientras se prepara para las elecciones legislativas programadas para este domingo. Silva, que ha estado en el poder desde 2016, aspira a un tercer mandato al frente del gobierno de este archipiélago, que es considerado un modelo de estabilidad política y democracia en África occidental. Con una población que supera ligeramente los medio millón de habitantes, más de 416.000 ciudadanos están habilitados para ejercer su derecho al voto en 1.342 mesas distribuidas a lo largo del país.

Las elecciones se celebran en un contexto en el que Cabo Verde, como república semipresidencialista, permite a los votantes elegir a los 72 miembros de la Asamblea Nacional a través de un sistema de representación proporcional basado en listas de partidos. Este mecanismo garantiza que se refleje la pluralidad política del país, que actualmente cuenta con cinco partidos en contienda. Los principales contendientes son el oficialista Movimiento por la Democracia (MPD) y el Partido de la Independencia Africana de Cabo Verde (PAICV), que es liderado por el presidente José Maria Neves.

El MPD, bajo el liderazgo de Silva, busca consolidar su poder tras haber ganado las elecciones de 2021 con 38 escaños en el Parlamento. Durante su campaña, el partido ha enfatizado la importancia de la diversificación económica y la transición energética, así como la continuación de políticas de desarrollo que han sido implementadas en los años recientes. Silva ha utilizado las redes sociales para comunicar su visión, señalando que, aunque se han logrado avances significativos, todavía hay mucho por hacer en términos de empleo, salarios y salud pública.

En sus mensajes, el primer ministro ha subrayado la necesidad de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, proponiendo mayores inversiones en la economía y un sistema de salud fortalecido. Silva ha comprometido su gobierno a generar más oportunidades para los jóvenes y a garantizar la movilidad entre las diferentes islas del archipiélago, lo que podría ser crucial para el desarrollo social y económico de Cabo Verde.

Por otro lado, el líder del PAICV, Francisco Carvalho, ha planteado su visión de cambio, argumentando que es momento de transformar el potencial del país en beneficios tangibles para la población. Carvalho, quien también busca captar el apoyo de los votantes, ha manifestado que su objetivo es construir un Cabo Verde más justo y unido, donde el desarrollo sea equitativo y accesible para todos. Su partido obtuvo 30 escaños en las elecciones anteriores, lo que lo posiciona como un oponente relevante en esta contienda.

Además de los dos principales partidos, existen otras opciones políticas representadas por la Unión Caboverdiana Independiente y Democrática (UCID), que cuenta con cuatro escaños, y otros dos partidos que no tienen representación parlamentaria: Personas Trabajo y Solidaridad (PTS) y el Partido Popular (PP). Las elecciones contarán con la supervisión de misiones internacionales de observación, incluyendo delegaciones de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) y la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), lo que resalta la importancia de estos comicios para la imagen democrática del país.

Cabo Verde ha sido destacado como uno de los países más democráticos no solo en su región, sino en todo el continente africano. Esta percepción fue reafirmada por el jefe de la misión de observación de la CEDEAO, quien destacó los avances logrados en el sistema democrático del país. Así, las elecciones legislativas de este domingo no solo serán un momento decisivo para la política interna, sino que también servirán como un barómetro para la estabilidad y el futuro político de Cabo Verde.