Jair Bolsonaro ha mostrado signos de mejoría en su estado de salud, de acuerdo con el último informe médico del hospital DF Star en Brasilia. El ex presidente brasileño, quien fue trasladado de manera urgente desde la prisión de Papuda el pasado viernes, ha visto descender nuevamente los indicadores de inflamación. Como resultado, los médicos han decidido reubicarlo en una habitación más adecuada dentro de la unidad de cuidados intensivos, aunque su situación sigue siendo delicada y no se ha establecido una fecha para su alta.
La internación de Bolsonaro se produjo tras la aparición de fiebre alta, escalofríos, vómitos y dificultades respiratorias en su celda. Los exámenes médicos revelaron que padece una neumonía bacteriana bilateral, originada por broncoaspiración, un problema recurrente debido a las severas lesiones abdominales que sufrió en septiembre de 2018, cuando fue apuñalado durante un acto de campaña. Desde entonces, ha enfrentado múltiples cirugías y un creciente historial clínico.
La evolución de su salud ha tenido altibajos en los últimos días. A tan solo un día de su ingreso, los médicos notaron un deterioro en su función renal que requirió un ajuste en su tratamiento antibiótico. Sin embargo, su situación comenzó a mejorar al día siguiente, y su esposa, Michelle Bolsonaro, comunicó en redes sociales que había sido trasladado a una unidad de cuidados semi-intensivos, aunque el informe posterior aclaró que se trató de un cambio dentro de la misma unidad de cuidados intensivos. En el contexto legal, Bolsonaro cumple una pena de 27 años y tres meses por varios delitos, y su defensa ha aprovechado su estado de salud para solicitar el arresto domiciliario por razones humanitarias, aunque dicha petición ha sido rechazada en múltiples ocasiones por el Supremo Tribunal Federal.



