Las elecciones regionales en Bolivia han generado un panorama electoral que se presenta reñido, ya que siete de las nueve regiones del país se encaminan hacia una segunda vuelta para la elección de gobernadores. Esto ocurre en un contexto donde solo dos departamentos han mostrado resultados preliminares que podrían definir a sus nuevas autoridades, aunque aún se espera el escrutinio oficial que confirmará estas cifras.
Gustavo Ávila, presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), ha señalado que los datos que se han emitido a través del Sistema de Resultados Electorales Preliminares (Sirepre) deben ser considerados como una referencia inicial. Ávila subrayó la importancia de aguardar el conteo final para proclamar a los ganadores, afirmando que “es un parámetro” que puede cambiar con el avance del escrutinio. Este proceso es crucial, ya que el sistema electoral boliviano establece que un candidato a gobernador puede ganar en la primera vuelta si supera el 50 % de los votos válidos, o si logra al menos el 40 % con una diferencia de diez puntos porcentuales sobre su competidor más cercano.
Según las cifras preliminares, los únicos departamentos que parecen estar a salvo de una segunda vuelta son Potosí y Pando. En Potosí, el candidato René Joaquino, de la Alianza Social, ha alcanzado el 42,14 % de los votos, con una diferencia notable de más de veinte puntos sobre su competidor más cercano. Por su parte, en Pando, Gabriela de Paiva, de la alianza Libre, ha conseguido el 45,82 %, también con una ventaja significativa que la coloca en un lugar privilegiado en esta contienda electoral.
En contraste, el resto del país se prepara para una segunda vuelta. En cinco departamentos —La Paz, Oruro, Tarija, Chuquisaca y Beni— los candidatos de la coalición Unidos por la Patria, asociada al actual presidente Rodrigo Paz, se perfilan para competir nuevamente. La Paz, en particular, es uno de los distritos más importantes en términos electorales, donde el exalcalde Luis Revilla lidera las votaciones con un 20,2 %. Sin embargo, la definición de su rival depende de los resultados finales, que incluyen a Antonio Riveros de Innovación Humana y Félix Patzi del Movimiento Tercer Sistema, quienes disputan el segundo lugar con porcentajes que rondan el 8 %.
Santa Cruz, la región con mayor población del país, también se asoma a un balotaje. En este departamento, el excandidato a la vicepresidencia por la alianza Libre, Juan Pablo Velasco, se encuentra a la cabeza con un 28,3 %, seguido de cerca por Otto Ritter, de Santa Cruz para Todos, con un 26,71 %. El actual gobernador, Luis Fernando Camacho, se posiciona en un tercer lugar con un 21,93 %, lo que indica la intensidad de la competencia en esta región clave.
Cochabamba, que es el tercer departamento más poblado, también se presenta como un escenario para una segunda vuelta. Con el 97,08 % de los votos contabilizados, el exsenador Leonardo Loza, cercano al expresidente Evo Morales, ha alcanzado el 39,77 %, mientras que Sergio Rodríguez, de APB Súmate, se queda en un 23,66 %. Ninguno de estos candidatos ha logrado los requisitos necesarios para evitar el balotaje, lo que reafirma el patrón de competencia en estas elecciones.
Más de 7,4 millones de ciudadanos estaban habilitados para participar en este proceso electoral, que no solo incluyó la elección de gobernadores, sino también la elección de asambleístas departamentales, alcaldes y concejales municipales para un ciclo de cinco años. Este contexto electoral, lleno de matices y desafíos, pone de manifiesto la dinámica política en Bolivia, donde las alianzas y la percepción pública jugarán un papel crucial en la definición de los próximos líderes regionales.



