El cierre de Bluepoint Games, un estudio destacado por sus remakes de títulos clásicos como Demon’s Souls y Shadow of the Colossus, ha sacudido el ámbito de los videojuegos. Este desenlace se produjo tras la negativa de FromSoftware a un ambicioso proyecto que contemplaba rehacer Bloodborne, una propuesta que, inicialmente, había encontrado el respaldo de Sony.

Según informes recientes, Bluepoint había presentado a principios de 2023 la idea de revitalizar Bloodborne, lo que despertó el interés de Sony por su potencial comercial. La adaptación del juego, que hasta ahora solo estaba disponible en PS4, prometía mejoras técnicas para llegar a nuevas plataformas. Sin embargo, para llevar a cabo el proyecto, era fundamental contar con la aprobación de FromSoftware, cuyo presidente, Hidetaka Miyazaki, es conocido por su enfoque riguroso en la protección de sus franquicias.

A pesar de que Sony posee los derechos de propiedad intelectual de Bloodborne, decidió no avanzar con el remake en respeto a la decisión de FromSoftware. Las razones detrás de este rechazo no se han hecho públicas, pero se especula que Miyazaki desea tener un control total sobre cualquier posible revisión del juego. Este episodio no solo afectó el futuro de Bluepoint, sino que también llevó a la cancelación de otros proyectos que el estudio tenía en mente, como remakes y spin-offs de Ghost of Tsushima y Shadow of the Colossus. Finalmente, ante la falta de dirección y sucesivas negativas, Sony optó por cerrar Bluepoint en marzo de 2024, dejando a su comunidad de seguidores sumida en la decepción.