La portavoz del grupo político Más Madrid en la Asamblea de Madrid, Manuela Bergerot, lanzó un fuerte reproche a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, instándola a que se "calle de tanta mentira". Este comentario surge a raíz del reciente viaje de Ayuso a México, donde, según Bergerot, la dirigente madrileña ha intentado posicionarse como "la diva de la derecha latinoamericana". En sus declaraciones, Bergerot enfatizó que Ayuso se ha dedicado a descalificar y ensuciar el debate político tanto en su país como en el extranjero.

Durante su intervención, Bergerot explicó que tras el viaje, envió una carta a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, recibiendo una respuesta de la Embajada en Madrid, que subrayó la importancia de fortalecer la relación con fuerzas progresistas. Esta comunicación resalta el contraste entre las intenciones de Ayuso y las acciones de Más Madrid, que busca colaborar con líderes progresistas en la región. La portavoz subrayó que el enfoque de Ayuso, que se basa en la confrontación y el insulto, no contribuye al diálogo político constructivo.

La crítica hacia el viaje de Ayuso no se limitó a sus actividades en México, sino que Bergerot calificó la visita como "un bochorno". En este sentido, cuestionó por qué no se lograron inversiones que beneficiaran a los ciudadanos de Madrid y por qué la presidenta aún no ha proporcionado aclaraciones sobre varios días de su agenda que permanecieron vacíos durante la gira. Esta falta de transparencia alimenta las dudas sobre la efectividad de su viaje y su verdadera intención al participar en eventos en el extranjero.

Bergerot también defendió las relaciones que su agrupación mantiene con diversos líderes y organizaciones de América Latina, mencionando a países como Bolivia, Argentina, Brasil, México y Colombia. Esta postura contrasta notablemente con la estrategia de Ayuso, quien, según Bergerot, busca capitalizar su imagen a expensas de un verdadero compromiso con las realidades políticas y sociales de la región. Para la portavoz, la aproximación de Más Madrid se basa en una "relación de fraternidad", que busca fomentar la cooperación y el entendimiento mutuo entre los pueblos de América Latina y España.

La crítica se intensificó al señalar que Ayuso se ha convertido en un "activo tóxico" para aquellos que la invitaron a México, sugiriendo que su estilo de confrontación y su búsqueda de protagonismo podrían perjudicar las relaciones diplomáticas y políticas. Este tipo de retórica no solo afecta su imagen, sino que también puede tener repercusiones negativas en la percepción de España en el contexto latinoamericano.

El debate sobre la política exterior de Ayuso y su enfoque en la confrontación versus el diálogo constructivo pone de relieve la creciente polarización en el ámbito político. En un momento en que las relaciones internacionales requieren colaboración y entendimiento, la estrategia de Ayuso podría ser vista como un retroceso en la construcción de puentes con naciones que comparten desafíos similares en términos de desarrollo y gobernanza. Así, la discusión sobre su papel en la derecha latinoamericana continúa, mientras Bergerot y Más Madrid sostienen que el futuro de la política debe centrarse en la dignidad y el respeto hacia los demás, en lugar de buscar notoriedad a través de la descalificación.