La creciente morosidad en los hogares argentinos se ha convertido en un tema de preocupación no solo por su aumento, sino también por la naturaleza de las deudas que asumen las familias, las cuales están destinadas principalmente a cubrir gastos cotidianos. En respuesta a esta alarmante situación, la Cámara de Diputados ha dado un primer paso hacia la creación de un marco legal que permita la refinanciación de estas deudas. Actualmente, existen seis iniciativas legislativas provenientes de cinco bloques opositores al Gobierno, que buscan abordar este problema de manera integral.
En una reciente reunión de la Comisión de Defensa del Consumidor, se presentó un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que reveló cifras preocupantes sobre la morosidad en el sistema financiero. Según el informe, a febrero de este año, la morosidad en entidades financieras alcanzó un alarmante 11,2%, mientras que en entidades no financieras, este índice se disparó al 29,9%. Estas tasas son superiores a la inflación proyectada, con préstamos personales bancarios que rondan el 70% de interés anual. En total, se estima que alrededor de 4,8 millones de argentinos presentan deudas vencidas por más de tres meses, lo que representa un incremento del 45% respecto al año anterior, es decir, cerca de 1,5 millones de personas más que se encuentran en esta situación crítica.
Los expertos que participaron de la reunión coincidieron en la necesidad urgente de abordar la tendencia en la que las familias se ven obligadas a endeudarse para cubrir necesidades básicas. Un análisis del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en la Ciudad de Buenos Aires muestra que entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, los precios de los alquileres aumentaron un 423%, los servicios un 539% y el transporte un 447%, cifras que superan ampliamente la inflación promedio. Claudio Boada, de la Unión de Usuarios y Consumidores, describió esta situación como un "tsunami en formación", donde millones de personas enfrentarán la imposibilidad de satisfacer sus necesidades más elementales.
El diputado Hugo Yasky, presidente de la Comisión de Defensa del Consumidor, anticipó la realización de una segunda reunión informativa en la que se espera la participación de otros bloques políticos. Desde el justicialismo se mencionó que se están buscando consensos, aunque aún no se ha llegado a un acuerdo definitivo. Las discusiones no solo se limitan a las bancadas en Diputados, sino que también se extienden a conversaciones entre senadores y diputados, lo que podría facilitar la creación de un frente común en torno a la problemática.
Arturo Pozzali, funcionario de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, fue uno de los primeros en exponer durante la jornada. Destacó el incremento constante en los reclamos de los ciudadanos, resaltando que la morosidad ya se aproxima al 22%. Pozzali advirtió que, si esta tendencia continúa, será necesario implementar medidas de rescate para las entidades financieras, ya que muchas familias enfrentan un escenario de multiendeudamiento, donde conviven deudas de tarjetas de crédito, préstamos personales e hipotecas. Este fenómeno ha complicado aún más la situación financiera de los hogares, generando una espiral de endeudamiento difícil de revertir.
Por su parte, Ariadna Ciammarriello, funcionaria de la Oficina Municipal del Consumidor en Rosario, enfatizó que uno de los mayores problemas radica en la falta de información adecuada por parte de las entidades al momento de ofrecer productos financieros o al refinanciar deudas. Esta falta de transparencia no solo afecta la capacidad de las familias para tomar decisiones informadas, sino que también contribuye al crecimiento de la morosidad. A medida que avanza el proceso legislativo, se espera que estas discusiones permitan establecer un marco más claro y justo para la refinanciación de deudas, que brinde alivio a millones de argentinos en situación crítica.



