Las tensiones laborales han escalado en Jujuy y Catamarca, donde grupos de trabajadores del sector público, incluyendo personal de educación, salud y fuerzas de seguridad, han salido a manifestarse enérgicamente en rechazo a las propuestas salariales del gobierno. Las escenas más críticas se vivieron el lunes por la noche en San Salvador de Jujuy, donde un grupo de policías activos, retirados y sus familiares se hicieron presentes frente a la Casa de Gobierno, generando disturbios que incluyeron la quema de neumáticos y un intento de asalto a las rejas del edificio gubernamental.
La situación en Jujuy ha alcanzado niveles de alta tensión, especialmente entre los miembros de la Policía y del Servicio Penitenciario. Lo que comenzó como una manifestación pacífica en Plaza Belgrano se tornó violento al caer la noche. Testigos informaron sobre daños en el vallado de seguridad y la utilización de pirotecnia, lo que llevó a las autoridades a desplegar un operativo policial masivo, incluyendo la intervención de fuerzas de Infantería, para controlar la situación.
El origen de estas protestas no solo radica en el reclamo por mejoras salariales, sino también en la falta de transparencia en las negociaciones. Según fuentes cercanas, el ministro de Hacienda, Federico Cardozo, había mantenido reuniones con los representantes de los trabajadores, donde se mencionó un acuerdo preliminar. Sin embargo, la falta de detalles sobre esta negociación ha exacerbado el descontento entre los manifestantes. Se estima que la oferta oficial podría incluir un aumento del 30% en tres cuotas, lo que generaría un descontento adicional en otros sectores estatales que ya exigen la reapertura de paritarias.



