En una acción de protesta que promete resonar en todo el país, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) ha decidido llevar a cabo un paro nacional este martes, el cual se centrará en movilizaciones en aeropuertos ubicados en zonas turísticas con alto tráfico internacional. Esta medida busca visibilizar el reclamo por una urgente recomposición salarial y expresar el rechazo a los recortes que se han implementado en el sector público. La organización sindical no descarta la posibilidad de bloquear los accesos a los aeropuertos como una forma de presión para exigir la reapertura de las paritarias, un tema que ha generado un intenso debate en los últimos meses.
La principal concentración de la jornada se llevará a cabo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde se espera que miles de trabajadores se reúnan frente a Costa Salguero desde las 11 de la mañana, en las cercanías del Aeroparque Jorge Newbery. Esta movilización no será un hecho aislado, ya que se replicará en diferentes puntos del país, acompañada de asambleas y ruidazos en diversas localidades, buscando hacer eco de las demandas de los trabajadores estatales en un contexto de creciente tensión social.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE a nivel nacional, ha expresado su frustración ante la falta de respuestas por parte del Gobierno, señalando que hasta el momento no ha habido ninguna señal que indique la intención de reabrir las paritarias. "La paciencia se ha agotado", afirmó Aguiar, quien condenó el ajuste salarial que están sufriendo los empleados públicos, resaltando que desde la llegada de la administración actual, los estatales han sufrido una pérdida significativa en su poder adquisitivo, estimada en más de 11 millones de pesos en promedio por trabajador.
Durante la reunión del Consejo Directivo Nacional del 9 de abril, se decidió llevar adelante esta medida de fuerza con la participación de los 24 secretarios generales de las provincias. Aguiar criticó la gestión del presidente, afirmando que la administración se ha quedado sin margen para seguir pidiendo paciencia a los trabajadores. Además, advirtió sobre la intención del Gobierno de avanzar en nuevos despidos, lo que podría generar una mayor conflictividad social, que él atribuye como una responsabilidad exclusiva del Ejecutivo.
En un contexto donde las paritarias están fijadas dentro del marco del Convenio Colectivo de Trabajo 214/06 para la Administración Pública Nacional, con vigencia desde junio de 2025 hasta mayo de 2026, ATE denuncia que los aumentos otorgados por el Gobierno han quedado por debajo de las expectativas y de la inflación real. Según el gremio, los incrementos salariales han sido insuficientes, ya que se encuentran dos puntos por debajo del índice inflacionario, lo que ha llevado a los trabajadores estatales a una situación de vulnerabilidad económica.
La situación se complica aún más con la incertidumbre sobre cómo evolucionarán los precios en los próximos meses. Hasta el momento, el INDEC reportó un aumento del 3,4% en marzo, mientras que las proyecciones para abril sugieren que la inflación podría rondar los tres puntos mensuales. Este escenario genera un clima de preocupación entre los trabajadores, quienes ya han sufrido una pérdida acumulada de más del 44% de su poder adquisitivo desde que comenzó la actual gestión, según denuncias del propio sindicato. En este marco, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) también se ha sumado a la causa, aumentando la presión sobre el Gobierno para que reconsidere su postura respecto a las paritarias y los salarios.



