La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) ha decidido llevar a cabo un paro nacional con movilización el próximo 21 de abril. Esta medida de fuerza se produce en un contexto de creciente descontento entre los trabajadores del sector público, quienes exigen la reapertura de las negociaciones salariales. La resolución fue tomada por el Consejo Directivo Nacional del sindicato, que agrupa a representantes de las 23 provincias argentinas y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El principal reclamo del gremio se centra en la necesidad de retomar las paritarias en la administración pública, ante la alarmante pérdida del poder adquisitivo que han sufrido los trabajadores en los últimos tiempos. Rodolfo Aguiar, líder del sindicato, ha expresado su preocupación a través de sus redes sociales, afirmando que "el Gobierno está destruyendo los salarios y no ha logrado contener la inflación, que continúa en ascenso". Esta situación se traduce en un empobrecimiento generalizado, donde el endeudamiento de los hogares se ha vuelto una realidad insostenible.
Aguiar ha insistido en que, si el Gobierno no accede a abrir las paritarias de inmediato, la conflictividad social aumentará. "Se van a arrepentir de poner un techo a los incrementos salariales", ha advertido, subrayando que las condiciones actuales son insostenibles para los trabajadores. La falta de respuesta por parte del Estado podría intensificar las tensiones en un momento ya crítico para la economía argentina.
El gremio ha tomado esta decisión después de denunciar que los incrementos salariales otorgados por el gobierno se encuentran por debajo de la inflación, lo que ha llevado a un deterioro significativo en el poder adquisitivo de los empleados públicos. Además, han expresado que es injusto que los trabajadores estatales no puedan percibir salarios comparables a los que reciben algunos funcionarios, quienes han tenido la oportunidad de acceder a créditos multimillonarios.
En este contexto, la situación del Gobierno se torna cada vez más delicada. ATE considera que el Gobierno está atravesando uno de sus peores momentos, lo que podría abrir un espacio para que los trabajadores del Estado continúen presionando por mejoras en sus condiciones laborales. "Es fundamental seguir generando presión a través de paros y movilizaciones", ha declarado Aguiar, dejando claro que el sindicato no se detendrá hasta obtener respuestas satisfactorias.
Este conflicto laboral se enmarca dentro del período paritario del Convenio Colectivo de Trabajo 214/06, que se extiende desde junio de 2025 hasta mayo de 2026. Según datos proporcionados por ATE, los aumentos salariales concedidos hasta ahora son insuficientes y se ubican dos puntos por debajo de la inflación. Además, un informe del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) revela que los trabajadores del sector público han sufrido una pérdida acumulada de más del 44% en su poder adquisitivo desde la llegada de Javier Milei al poder, lo que equivale a una pérdida de aproximadamente 54 billones de pesos en total.



