El jefe de la Iglesia Apostólica Armenia, Karekin II, y otros seis obispos comparecieron este viernes ante un tribunal de Armavir, en el marco de un proceso por presunta obstrucción a la Justicia y abuso de poder. La acusación se relaciona con el incumplimiento de una orden judicial que exigía restituir en su cargo a un obispo considerado cercano al primer ministro Nikol Pashinián.
El caso se inició en enero, cuando la Iglesia destituyó al obispo Gevorg Saroyan por presunta mala conducta y supuestas infracciones de sus deberes clericales. Saroyan apeló la decisión ante un tribunal civil, que posteriormente ordenó a la institución religiosa reincorporarlo.
La Fiscalía acusó formalmente a Karekin II y a los seis obispos, quienes rechazaron haber cometido irregularidades. Los miembros del clero sostienen que el tribunal no tiene competencia para intervenir en este tipo de asuntos.
Como parte de las medidas dispuestas durante el proceso, los siete acusados tienen prohibido salir del país. La restricción les impidió participar en actividades eclesiales internacionales, entre ellas la Asamblea Episcopal celebrada en Austria. En caso de ser condenados, podrían recibir penas de hasta dos años de prisión.
La primera audiencia terminó pocas horas después de su comienzo, luego de que el juez Hakob Manukyan se apartara del expediente por un posible conflicto de interés con uno de los abogados defensores. La decisión del magistrado interrumpió el inicio del juicio contra el líder de la Iglesia Apostólica Armenia y los seis obispos.



