Un Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos resolvió este viernes que Donald Trump deberá solicitar autorización al Congreso para construir el salón de baile que proyecta levantar en el lugar donde se encontraba el ala este de la Casa Blanca. La decisión fue adoptada por dos votos contra uno y dispone que la obra no puede avanzar como una determinación unilateral del Poder Ejecutivo.
Los magistrados consideraron que la construcción constituye una atribución del Congreso. En ese sentido, sostuvieron que los demandantes demostraron de manera convincente que el Legislativo nunca cedió al Ejecutivo la autoridad para rediseñar o reconstruir la Casa Blanca, definida en el fallo como “la Casa del Pueblo”, con el objetivo de satisfacer los deseos de un presidente en particular.
La acción judicial fue impulsada por representantes del Fondo Nacional para la Preservación Histórica, que reclamaban la suspensión de las obras. Trump concibe el proyecto como un símbolo de su paso por la Casa Blanca, aunque el presupuesto estimado aumentó con el correr de los meses.
Una estimación de un contratista publicada en junio por el Washington Post ubicó el costo provisional de la obra en 600 millones de dólares, equivalentes a poco más de 519 millones de euros. El presidente estadounidense sostiene que el proyecto no les costará dinero a los contribuyentes y que será financiado por amigos suyos, entre ellos Jeff Bezos, CEO de Amazon. El documento citado también planteaba dudas sobre el origen de una parte del financiamiento, pero el material disponible no aporta el detalle completo de esa referencia.



