El tradicional desfile militar por el Día de la Hispanidad comenzó este lunes sin incidentes. La jornada estuvo marcada por los vítores y aplausos dirigidos a la familia real, mientras que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue recibido con abucheos, silbidos e insultos por parte del público. El acto se desarrolla además cerca de las elecciones generales del 29 de noviembre y en un contexto atravesado por la crisis de Ceuta.

Felipe VI llegó pasadas las 11 a la tribuna real, acompañado por la reina Letizia. El monarca vistió el uniforme de gala del Ejército del Aire, en su condición de capitán general de los Ejércitos. También participaron de la ceremonia la princesa Leonor, con el uniforme del Ejército de Tierra después de haber finalizado sus estudios militares, y la infanta Sofía, que se trasladó a Madrid para asistir al desfile. La infanta estudia Ciencias Políticas y Relaciones en el Forward College.

La familia real fue recibida por las autoridades y por las expresiones de apoyo del público. Sánchez, en cambio, había llegado antes que los Reyes y se encontró con muestras de rechazo durante su ingreso. En la tribuna de autoridades, ubicada en la Plaza Neptuno, estuvieron la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el resto de los integrantes del gabinete, con excepción del ministro de Transportes, Óscar Puente; la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego; el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, y la titular de Sanidad, Mónica García. También asistieron representantes institucionales, entre ellos el defensor del pueblo, Ángel Gabilondo.