El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, definió el Día de la Fiesta Nacional de España como una jornada de “reafirmación positiva” y sostuvo que “se puede ser español sin serlo contra nadie”. Durante su visita a Madrid, donde participó del acto solemne de homenaje a la Bandera y del desfile militar por la efeméride, afirmó que ser español implica, entre otras cosas, “creer en la Constitución española”.
García-Page expresó además su deseo de que, dentro de dos años, España celebre “a pleno pulmón” los 50 años de la Constitución. En ese sentido, señaló que actualmente se conmemora el 50° aniversario de la Transición española y consideró que “no ha habido nunca 50 años mejores en la historia de España”, un período que, según planteó, fue compartido por todos pese a los problemas. “La España de hoy es la España con la que soñaron generaciones enteras”, afirmó, y llamó a celebrar ese recorrido “con optimismo”.
El presidente castellanomanchego también dedicó de manera especial la jornada a Ceuta. Dijo que la celebración debía servir para que Ceuta y Melilla no solo se sintieran españolas —“que lo son”—, sino también queridas por el conjunto de la sociedad. En ese marco, manifestó su intención de enviar un abrazo a Juan Jesús Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, y ofrecerle todo el apoyo de Castilla-La Mancha.



