El Gobierno argentino ha tomado medidas extraordinarias en respuesta a los recientes ataques realizados por Estados Unidos e Israel contra Irán. A través de un comunicado firmado por el Presidente Javier Milei, se ha establecido un nivel de seguridad "ALTO" en todo el país, apuntando a proteger tanto a la infraestructura crítica como a la comunidad judía y otros objetivos sensibles.
Las nuevas directrices implican un incremento en la custodia de embajadas y otras sedes diplomáticas, así como una intensificación de los controles en las fronteras del país. La iniciativa busca garantizar la seguridad y la libertad de todos los ciudadanos argentinos, en un contexto internacional marcado por la tensión.
El operativo involucra a diversas instituciones, incluyendo el Sistema de Inteligencia Nacional (SIDE) y el Ministerio de Seguridad, bajo la dirección de Alejandra Monteoliva. Este organismo se encargará de monitorear la evolución de la situación global y colaborar con agencias internacionales para identificar potenciales amenazas. Además, el Gobierno reafirmó su compromiso con la defensa de la vida y el orden constitucional, asegurando que se implementarán todas las medidas necesarias para preservar la seguridad nacional.



