El Gobierno de Javier Milei convocó este martes al embajador del Reino Unido en la Argentina, David Cairns, para expresar su rechazo a la extensión de licencias destinadas a actividades petroleras en las islas Malvinas, anunciada por las autoridades del archipiélago administrado por Londres.

La posición argentina fue comunicada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, que manifestó a las autoridades británicas su “enérgico rechazo” al anuncio sobre la pretendida ampliación de “licencias” para la producción de hidrocarburos offshore. En el mismo comunicado, la Cancillería cuestionó también la aprobación de una operación para que la empresa Navitas Petroleum Atlantic Limited adquiera participaciones en la denominada “licencia PL001”.

Según sostuvo el Ejecutivo, la exploración y explotación unilateral de recursos naturales renovables y no renovables en la Plataforma Continental Argentina es “abiertamente contraria al Derecho Internacional y violatoria de la soberanía nacional argentina”. Buenos Aires remarcó, además, su oposición a cualquier medida adoptada sin la “expresa autorización de las autoridades competentes de la República Argentina”, una condición que considera necesaria y cuya omisión califica como un acto ilícito tanto bajo la legislación argentina como en el plano internacional. El Gobierno también afirmó que la Argentina no reconoce competencia ni jurisdicción a ninguna autoridad distinta de la propia para establecer las condiciones vinculadas con esos recursos.