La portavoz de Interior del Partido Popular en el Congreso, Ana Vázquez, aseguró que volverá a llevar al recinto un bote de gas pimienta “las veces que haga falta”, pese a que la presidenta de la Cámara, la socialista Francina Armengol, le pidió este miércoles que abandonara el Pleno y entregara el envase en una comisaría por considerarlo un “arma”.

Vázquez sostuvo en los pasillos del Congreso que el bote estaba vacío y negó que se tratara de un arma. Según planteó, calificarlo de esa manera equivale a acusar de estar armadas a las mujeres y los niños de Ceuta que utilizan ese tipo de protección. La diputada afirmó además que el reglamento de armas ampara su tenencia.

La legisladora del PP mostró el envase durante la sesión y justificó su decisión en esa interpretación normativa. También cuestionó a Armengol, a quien calificó de “ministra 23” y “hooligan” del Gobierno, y la acusó de desconocer el reglamento de armas. A su vez, sostuvo que la presidenta había “reventado” el Pleno con el incidente para intentar proteger a un Gobierno “acorralado y carcomido por la corrupción”.

Durante la mañana del mismo miércoles, la Policía precintó varias dependencias del Congreso, entre ellas una de las cafeterías, después de que se detectara gas pimienta presuntamente procedente de un aerosol vaciado en un baño. Fuentes parlamentarias indicaron que el área afectada era considerada irrespirable.