En un movimiento significativo dentro de su política de seguridad, el Gobierno argentino oficializó la inclusión de la Guardia Revolucionaria de Irán en el registro de organizaciones terroristas. Esta decisión se produjo tras una serie de amenazas emitidas por el régimen teocrático iraní, que se pronunció en contra de la calificación de sus fuerzas armadas. La resolución fue publicada en el Boletín Oficial en la madrugada del lunes, reafirmando así la postura del país frente a la seguridad nacional.

La resolución, que lleva el número 3/2026 y fue emitida en conjunto por el Ministerio de Seguridad y el Ministerio de Relaciones Exteriores, establece que existen fundamentos suficientes para registrar a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en el Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET). En este contexto, se mencionan los hallazgos de informes confidenciales que evidencian la participación activa de esta organización en actos de terrorismo, así como en actividades de financiamiento de tales acciones.

Los informes elaborados por las áreas especializadas de ambos ministerios concluyen que los CGRI representan un peligro inminente para la seguridad de los ciudadanos argentinos. Se destaca la existencia de pruebas contundentes que vinculan a la Guardia Revolucionaria con la financiación y ejecución de atentados, lo que justifica la decisión de su incorporación en el registro mencionado. Esta medida busca reforzar la capacidad del Estado argentino para prevenir, detectar y combatir el terrorismo y su financiamiento, alineándose con los compromisos internacionales asumidos en este ámbito.

Con la implementación de esta nueva resolución, Argentina procederá a congelar los bienes y activos financieros de aquellas personas implicadas en actos de terrorismo. Asimismo, se establece la obligación del Estado de implementar medidas que prevengan la realización de estos actos, lo que incluye el intercambio de información y la provisión de alertas tempranas a otros países. Esta estrategia no solo busca proteger a la población, sino también colaborar con la comunidad internacional en la lucha contra el terrorismo.

Es importante recordar que Argentina es signataria de diversos tratados internacionales, como la Convención Internacional contra la Delincuencia Organizada Transnacional y el Convenio Internacional para la Represión de la Financiación del Terrorismo. Estos instrumentos obligan al país a adoptar un marco legal y administrativo que facilite la prevención y erradicación del financiamiento del terrorismo. Además, se menciona el cumplimiento de resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que instan a los Estados miembros a establecer procedimientos claros para incluir o excluir entidades en listas relacionadas con actividades terroristas.

La reacción del régimen iraní a esta decisión fue contundente, en un contexto global caracterizado por crecientes tensiones, especialmente en el Medio Oriente. A través de un comunicado emitido por su embajada en Uruguay, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán condenó la acción de Argentina, calificándola de ilegal e injustificada. Este tipo de declaraciones refuerzan el clima de confrontación entre Irán y varios países de Occidente, en un momento donde las relaciones diplomáticas se encuentran particularmente tensas debido a la influencia militar de Estados Unidos en la región y el apoyo incondicional de Israel a dichas acciones.