Madrid, 6 de abril - La Seguridad Social de España ha alcanzado una cifra histórica al registrar 21.882.147 afiliados, tras un aumento notable de 211.510 empleos en marzo. Este crecimiento se debe en gran medida al impulso del sector de la hostelería, que incorporó casi 80.000 trabajadores en anticipación a la Semana Santa, una de las temporadas más importantes para la economía del país. Este avance en el empleo marca un nuevo capítulo en la recuperación laboral española, que ha mostrado señales de constante mejoría en los últimos meses.

Los datos publicados por los Ministerios de Seguridad Social y Trabajo revelan que, por primera vez, se ha superado la cifra de 22 millones de afiliados en términos desestacionalizados, alcanzando un total de 22.010.532 ocupados. Este incremento de 80.274 afiliados en el último mes resalta la tendencia positiva en la creación de empleo, sugiriendo que España se encuentra en una fase de recuperación sostenida. La cifra también refleja un contexto laboral más optimista, donde la economía parece estar recuperando los niveles previos a la crisis provocada por la pandemia.

A su vez, el número de personas desempleadas registradas se mantiene en cifras no vistas desde 2008, con un total de 2.419.712, tras una disminución de 22.934 desempleados en marzo. Esta reducción del desempleo es un indicador clave de la salud del mercado laboral, ya que sugiere que los esfuerzos del gobierno y del sector privado están dando frutos. En términos interanuales, la afiliación ha crecido un 2,4 %, mientras que el desempleo ha bajado un 6,2 %, lo que evidencia una tendencia de recuperación en el ámbito laboral.

Un análisis más detallado por sexos muestra que el avance del empleo ha sido notablemente más significativo entre las mujeres, con un incremento de 115.564 afiliadas, alcanzando un récord histórico de 10.372.812. Esto representa el 47,4 % del total de afiliados, lo que es un indicativo del progreso hacia una mayor equidad de género en el ámbito laboral. Por su parte, los hombres también han visto un aumento en los empleos, con 95.947 nuevos afiliados, llevando el total masculino a 11,5 millones.

En cuanto a los sectores que han impulsado este crecimiento, se destaca la hostelería, pero también han contribuido las actividades administrativas y de servicios auxiliares, así como la construcción. Estos sectores han mostrado una capacidad notable para absorber mano de obra, lo que es esencial en un momento donde la economía busca diversificar sus fuentes de empleo. Además, el número de trabajadores autónomos se mantiene por encima de los 3,4 millones, con un aumento de 14.920 en marzo, lo que sugiere una recuperación en el emprendimiento y la actividad económica independiente.

El desempleo ha disminuido especialmente en el sector servicios, con una caída de 18.852 personas, seguido por la construcción y la industria. Aunque el desempleo femenino ha caído en 14.841 mujeres y el masculino en 8.093, la disparidad sigue siendo alarmante, con 1.458.572 mujeres sin empleo, lo que representa medio millón más que los hombres en situación similar. Por otro lado, el desempleo entre los jóvenes menores de 25 años ha mostrado una leve disminución de 431 personas, alcanzando un total de 188.977, la cifra más baja registrada en marzo desde que se llevan estadísticas.

Estos datos no solo reflejan un avance significativo en el empleo, sino que también plantean interrogantes sobre la sostenibilidad de este crecimiento a largo plazo. El gobierno y los actores económicos deberán continuar trabajando en políticas que aseguren la inclusión y la equidad en el mercado laboral, para que la recuperación no solo sea numérica, sino también cualitativa, beneficiando a todos los sectores de la población.