Un portavoz del Ministerio de Defensa de Arabia Saudí anunció a través de sus redes sociales que se interceptaron y destruyeron dos drones que se dirigían hacia la refinería de Ras Tanura. Los restos de los artefactos cayeron en áreas cercanas a infraestructuras civiles, aunque afortunadamente no se reportaron víctimas. Equipos de emergencia trabajaron rápidamente para controlar un incendio que se generó tras la caída de los fragmentos, evitando así daños mayores y posibles heridos.
El incidente se produjo a las 7:04 del lunes, cuando la refinería sufrió daños menores por los restos de los drones. Las autoridades saudíes aseguraron que el suministro de petróleo y sus derivados a los mercados locales no se vio alterado, lo que refleja la efectividad de las medidas de seguridad implementadas en la instalación. Como precaución, algunas unidades operativas de la refinería fueron temporalmente cerradas tras el impacto, siguiendo los protocolos de seguridad establecidos para instalaciones de esta magnitud.
Este ataque se inscribe en un contexto regional de alta tensión, donde se han registrado incidentes relacionados con fuerzas de Israel, Estados Unidos e Irán. Durante la noche, se reportaron explosiones en varias localidades del Golfo Pérsico, incluyendo Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, donde Estados Unidos mantiene bases militares. La situación se ha intensificado tras una reciente ofensiva estadounidense coordinada con Israel, que resultó en la muerte del líder supremo iraní, lo que ha desencadenado represalias por parte de Irán. El Ministerio de Defensa saudí reafirmó la eficacia de sus fuerzas en la neutralización del ataque y su compromiso con la seguridad de la región.



