Este viernes al mediodía, la sede central de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) fue objeto de un allanamiento judicial en el marco de una investigación que involucra a su líder, Abel Furlán. La acción, ordenada por el juez federal Julián Ercolini, busca recopilar documentación en relación con posibles delitos de defraudación por administración fraudulenta y asociación ilícita, vinculados a la gestión de fondos del sindicato provenientes de los aportes de sus afiliados.
La decisión de allanar las oficinas, ubicadas en Alsina al 400, responde a un requerimiento del fiscal Eduardo Taiano, quien investiga a Furlán y a María Soledad Calle, vinculada a la empresa USEM. Esta firma, que tendría conexiones con dirigentes de La Cámpora, maneja más de 100 millones de pesos mensuales gracias a los aportes de aproximadamente 200 mil afiliados. Si bien se habla de imputaciones, desde la UOM se aclaró que no hay cargos formales, sino un pedido de investigación por parte del fiscal.
Furlán se presentó ante la Justicia para colaborar con la investigación y aportó documentación del sindicato, argumentando que la denuncia en su contra sería parte de una maniobra política por parte de una lista opositora que busca desacreditar su liderazgo. En su defensa, resaltó que no ha existido irregularidad en la gestión del sindicato y que se han implementado reformas para garantizar la transparencia en la administración de recursos, incluyendo la obtención de certificaciones que avalan la correcta gestión de sus procesos internos.



