Bruselas, 12 de junio (Redacción Medios Digitales) - Los productores agrícolas de Europa, agrupados en el Comité de Organizaciones Agrarias y Cooperativas (Copa-Cogeca), han expresado su descontento con el borrador del presupuesto de la Unión Europea (UE) para el periodo 2028-2034, presentado por la presidencia rotativa de Chipre. Según los agricultores, este documento carece de la ambición necesaria para enfrentar los desafíos actuales y futuros del sector, lo que pone en riesgo la sostenibilidad y competitividad de la agricultura europea.
A pesar de que el borrador evita recortes en la Política Agrícola Común (PAC) y contempla un leve incremento en el presupuesto de la Política Pesquera Común, los representantes del sector agrícola consideran que estos ajustes son insuficientes. En un comunicado emitido, Copa-Cogeca afirmó que la propuesta no proporciona el soporte necesario para una PAC robusta, que es esencial para hacer frente a las crecientes demandas alimentarias y a los retos relacionados con la sostenibilidad ambiental y el cambio climático.
Los agricultores también señalaron que, aunque el mantenimiento del presupuesto de la PAC puede parecer positivo, en realidad implica aceptar un monto significativamente inferior en términos reales. Esto se debe a que la estructura general del presupuesto se mantiene sin cambios, lo que plantea serias preocupaciones sobre la capacidad de la UE para adaptarse a un panorama agrícola en constante evolución. Al respecto, los productores enfatizaron que no se pueden pasar por alto las necesidades cambiantes del sector, especialmente en un contexto global que exige una mayor resiliencia y sostenibilidad.
Chipre, que actualmente ejerce la presidencia del Consejo de la UE, ha presentado una versión revisada de las cuentas que apenas modifica la asignación de fondos para los planes nacionales propuestos por la Comisión Europea. Estos planes son cruciales, ya que determinan cómo los Estados miembros accederán a las ayudas de la PAC y los recursos de la Política de Cohesión. Sin embargo, Copa-Cogeca advirtió que la inclusión de los fondos agrícolas en un único fondo puede diluir su carácter común y generar una mayor competencia con otras prioridades nacionales, lo que podría desestabilizar el sistema agrícola en toda la UE.
Además, la organización lamentó que varias decisiones clave continúan sin resolución, como el ajuste por inflación y el objetivo de desarrollo rural del 10%. Estas cuestiones son fundamentales para garantizar que los agricultores puedan operar de manera efectiva y competitiva en el mercado, y su falta de atención en el borrador actual sugiere una falta de compromiso con las necesidades del sector. Los productores reclaman una mayor claridad y un enfoque más ambicioso que responda a sus preocupaciones.
La propuesta presentada por Chipre también contempla ligeras mejoras en los fondos agrícolas y regionales, aunque se encuentra por debajo de los niveles actuales del presupuesto. Se destinarán 261.016 millones de euros a los pagos directos a agricultores y ganaderos, pero se estima que habrá una reducción aproximada del 4% en las asignaciones destinadas a la competitividad económica y la acción exterior de la UE. Esto ha suscitado críticas entre los representantes del sector, quienes sostienen que lo que realmente está en juego es la coherencia de la visión agrícola del bloque.
La propuesta deberá ser analizada en dos reuniones programadas para la próxima semana: la primera, el martes, donde se reunirán los ministros responsables de Asuntos Europeos; la segunda, el jueves y viernes, con la participación de jefes de Estado y de Gobierno. La expectativa entre los agricultores es que estas discusiones generen un cambio significativo en la dirección del presupuesto, algo que consideran crucial para asegurar un futuro sostenible y próspero para la agricultura europea.
En conclusión, los agricultores europeos enfrentan un momento crítico donde la falta de ambición en el borrador del presupuesto de la UE podría afectar gravemente su capacidad para adaptarse a los desafíos del futuro. La necesidad de un enfoque más audaz y cohesionado en la política agrícola es más urgente que nunca, y los próximos encuentros en Bruselas serán determinantes para el destino del sector.



