El Gobierno argentino se encuentra en negociaciones avanzadas con el gigante asiático para establecer acuerdos fitosanitarios que permitan la exportación de legumbres a China, un sector que ha mostrado un crecimiento notable en los últimos años. La administración de Javier Milei aspira a que estas aprobaciones se materialicen antes de julio, y no se descarta la posibilidad de un viaje oficial a Beijing, marcando así una de las primeras visitas del mandatario desde su asunción al cargo.

La expectativa entre los empresarios del agro es palpable, ya que la aprobación de estos protocolos podría abrir puertas significativas en el mercado chino. Jorge Vidal, vicepresidente de la Cámara de Legumbres de la República Argentina (CLERA), comentó que los avances en las negociaciones están bien encaminados, gracias al apoyo del asesor agrícola argentino en Beijing. Sin embargo, Vidal subrayó que la clave para el éxito de estas gestiones radica en la aprobación de los protocolos fitosanitarios por parte de China, un proceso que está casi finalizado.

Adrián Poletti, secretario de CLERA, aportó una perspectiva adicional al señalar que el tiempo de aprobación depende más de los plazos internos de China que de otros factores externos. Este aspecto resalta la complejidad de las relaciones comerciales internacionales, donde la burocracia y los procedimientos internos pueden influir en las decisiones de importación de un país.

En la actualidad, Argentina solo tiene permiso para exportar arvejas a China, luego de que se implementaran los protocolos fitosanitarios en abril de 2020. A pesar de esta limitación, las arvejas han representado el 8,7% de las exportaciones totales del sector legumbres en 2025, siendo China junto a Italia los principales destinos. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el volumen promedio de producción de legumbres en Argentina se sitúa cerca de 1 millón de toneladas anuales, proyectando un ciclo 2025/26 que se perfila como récord en términos de producción.

De ese total, alrededor de 580.000 toneladas están destinadas al comercio exterior, generando un ingreso significativo de aproximadamente 443 millones de dólares en el año 2025. Este nivel de exportaciones subraya la importancia del sector legumbres para la economía argentina y la necesidad de diversificar los mercados para maximizar el potencial agrícola del país.

Fuentes gubernamentales implicadas en las negociaciones se mostraron optimistas respecto a la posibilidad de obtener la aprobación de los protocolos durante este año, especialmente en el primer semestre. En los despachos oficiales se ha insinuado que para concretar estos acuerdos podría ser necesario un gesto diplomático, sugiriendo que la visita de funcionarios de alto nivel a China podría facilitar las negociaciones. Empresarios que mantienen vínculos estrechos con el país asiático confirmaron que ya se ha programado un viaje a China, aunque la fecha exacta aún no ha sido divulgada oficialmente.

Por otro lado, el mes pasado, el canciller Pablo Quirno y su par chino, Wang Yi, sostuvieron una reunión bilateral en el marco de la 62ª Conferencia de Seguridad en Alemania, donde se reafirmó la importancia de la relación comercial entre Argentina y China, el segundo socio comercial del país. Quirno destacó que el intercambio comercial ha crecido de manera significativa bajo la presidencia de Milei, lo que pone de relieve la intención del Gobierno de fortalecer los lazos económicos con la potencia asiática, con miras a diversificar y expandir las exportaciones argentinas hacia nuevos mercados.