Este miércoles, en un hotel sindical de San Telmo, se llevaron a cabo unas de las elecciones más anticipadas en el ámbito gremial argentino. Abel Furlán logró ser reelecto al frente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) con un contundente apoyo. Sin embargo, la oposición ha puesto en tela de juicio el resultado debido a una cautelar judicial que, horas antes de los comicios, ordenó su suspensión por presuntas irregularidades en la seccional Campana. Desde el entorno de Furlán sostienen que esos cuestionamientos ya fueron abordados en instancias anteriores y defienden la legitimidad de la votación.

La atención hacia este proceso electoral es notable, dado que la UOM continúa siendo un referente en el sindicalismo argentino. Furlán, figura clave en la creación del Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), ha ganado prominencia en los últimos meses debido a los conflictos laborales generados por el cierre de fábricas y su oposición a la reforma laboral impulsada por el Gobierno. Además, ha tomado distancia de la CGT, llevando a cabo paros y movilizaciones sin autorización de la central.

Tras su reelección, Furlán anticipó que los próximos meses serán desafiantes. "El panorama que se presenta es de alta conflictividad, ya que estamos en un contexto de disputas que van más allá de los argentinos; es una lucha que busca apoderarse de los recursos que tenemos en el país", declaró. Según la UOM, Furlán recibió el respaldo de 48 de las 53 seccionales, mientras que solo las seccionales de Capital, San Nicolás, Villa Constitución, Santa Fe y La Plata se opusieron. La elección del secretario general se realiza mediante representantes de cada seccional, similar al sistema electoral de Estados Unidos. Daniel Daporta, de Avellaneda, asumirá como secretario adjunto, sustituyendo al histórico Naldo Brunelli.

La oposición ha presentado varios expedientes judiciales cuestionando la elección de la Seccional Campana, aunque todos han sido resueltos a favor del oficialismo. Pese a una nueva cautelar que generó esperanzas en la oposición, el Colegio Electoral decidió proceder con la elección. Según fuentes cercanas a Furlán, se intentó modificar un amparo para solicitar una cautelar que impidiera su participación, pero no se notificó a la UOM, dejando abierta la posibilidad de futuros enfrentamientos legales.