En Islamabad, la capital de Pakistán, se registraron este domingo violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, lo que resultó en la muerte de al menos dos personas y dejó a más de treinta heridas. Las protestas se desataron en la llamada Zona Roja, donde se encuentran las principales instituciones gubernamentales y embajadas, en respuesta a la muerte del ayatolá Alí Jamenei tras los ataques ordenados por Estados Unidos e Israel en Irán.
A pesar de la prohibición de reuniones impuesta por el juez del distrito Irfan Nawaz Memon, miles de manifestantes se congregaron en las cercanías del Enclave Diplomático, desafiando las restricciones para expresar su rechazo a las operaciones militares. Las tensiones aumentaron en las inmediaciones del Ministerio de Exteriores, donde las fuerzas policiales, incluyendo a los 'Rangers', utilizaron munición real para dispersar a la multitud, particularmente cuando los manifestantes intentaron marchar hacia la Embajada estadounidense.
Como resultado de estos enfrentamientos, informes desde el Hospital Policlínico de Islamabad confirmaron que al menos nueve personas fueron atendidas por heridas, y una de ellas perdió la vida. Además, el Instituto de Ciencias Médicas de Pakistán reportó la llegada de una víctima mortal y 25 heridos, entre los cuales se encontraban varios miembros de las fuerzas de seguridad. A pesar de la situación tensa, la Policía de Islamabad anunció la reapertura de dos rutas de acceso a la Zona Roja durante la madrugada del lunes, después de haber mantenido el área cerrada durante toda la jornada anterior.



