Más de 830.000 niños y niñas regresaron esta semana a las escuelas de Cisjordania, incluida Jerusalén Este, en un contexto marcado por amenazas a su seguridad y al acceso a la educación, según advirtió el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
La organización señaló que la violencia, los desplazamientos, las restricciones de movimiento y los incidentes registrados en establecimientos educativos y en las comunidades cercanas dificultan que miles de estudiantes puedan llegar a las aulas y permanecer en ellas de manera segura. La situación también afecta el normal funcionamiento de las escuelas y condiciona la continuidad del ciclo lectivo.
De acuerdo con datos del Grupo Sectorial de Educación citados por UNICEF, durante la primera mitad de 2026 se documentaron 224 incidentes dentro de escuelas, en sus alrededores o durante los trayectos hacia esos establecimientos en Cisjordania y Jerusalén Este. Los hechos afectaron de manera directa a 152 centros educativos, 20.450 estudiantes y 859 integrantes del personal educativo.
UNICEF advirtió que muchos niños y niñas enfrentan incertidumbre sobre la posibilidad de llegar con seguridad a sus aulas, mantener abiertas sus escuelas o continuar con su educación ante eventuales desplazamientos. La organización alertó que estas condiciones representan una amenaza para el derecho a la educación y para la protección de la infancia en los territorios mencionados.



