La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, reclamó afrontar la crisis migratoria en Ceuta mediante el respeto al principio de legalidad, pero también desde los valores de humanidad y dignidad de todas las personas. La funcionaria sostuvo que ambos criterios no son incompatibles y vinculó esa necesidad con el retorno a una situación de seguridad y normalidad en la ciudad autónoma.

Durante su discurso en la apertura del año judicial en el Tribunal Supremo, Peramato transmitió un mensaje de reconocimiento y solidaridad a la ciudadanía de Ceuta. Destacó que sus habitantes afrontaron y continúan enfrentando situaciones especialmente complejas con serenidad, responsabilidad y cercanía hacia las personas migrantes que se encuentran en condiciones de especial vulnerabilidad.

“Quiero recordar la necesidad de preservar el principio de legalidad y la necesidad del retorno a una situación de plena seguridad y normalidad, lo que no está en absoluto reñido con los valores de humanidad y respeto a la dignidad de todas las personas”, afirmó la fiscal general del Estado.

Además, expresó su reconocimiento a las instituciones, entidades, organizaciones sociales y personas voluntarias que colaboran para responder a las circunstancias que atraviesa Ceuta. Según señaló, esas tareas se desarrollan con profesionalidad, humanidad y compromiso.

Peramato también resaltó especialmente el trabajo de los fiscales en la ciudad autónoma, cuya dedicación consideró esencial para garantizar la defensa de la legalidad y la protección de los derechos fundamentales de las personas afectadas. En ese marco, mencionó de manera particular a los niños, niñas y adolescentes, a quienes definió como especialmente vulnerables en contextos como el actual.