Renfe retiró de la circulación algunas unidades S106 del corredor Madrid-Valencia después de que los maquinistas decidieran reducir la velocidad de esos trenes. La medida busca limitar el impacto que esas restricciones están provocando en la puntualidad y en el servicio para los pasajeros.
Según confirmaron fuentes de la compañía, la retirada alcanza únicamente a las formaciones S106 de rodadura fija, cuyos bogies presentan problemas. En cambio, las unidades de rodadura desplazable, como las que prestan servicio hacia Galicia, operan con normalidad y no tienen identificado un inconveniente de ese tipo.
Renfe cuestionó la decisión de los maquinistas y sostuvo que adoptaron las reducciones de velocidad pese al criterio de los técnicos de la empresa y de la Agencia Española de Seguridad Ferroviaria (AESF), que avaló las medidas implementadas por la compañía. “Esto ocasiona problemas en la puntualidad y la calidad del servicio y puede generar alteraciones en la circulación, lo que afecta también a nuestros clientes”, argumentaron desde Renfe.
La empresa detectó el año pasado las primeras fisuras en ocho bastidores de los bogies de algunos S106 de rodadura fija que circulaban en la línea Madrid-Barcelona. Desde entonces, sustituyó otros 19 bogies al identificar indicios que podían derivar en fisuras. Renfe considera que las evidencias apuntan a una posible relación entre el problema y el modelo de tren, mientras que ya no dispone de más piezas de repuesto para continuar con las sustituciones.



