El primer aniversario del trágico fallecimiento de Kim Gómez ha reavivado el clamor de su familia por justicia y ha generado un llamado a la solidaridad en la comunidad. Marcos, su padre, expresó con profunda tristeza: "No se puede retroceder en el tiempo, debemos secar nuestras lágrimas y continuar adelante". Esta fecha, marcada por el dolor, es un recordatorio de la pérdida de su hija, quien fue víctima de un robo perpetrado por dos menores.
Marcos Gómez compartió que la llegada de este primer aniversario es especialmente emotiva, deseando poder borrar del calendario un día tan doloroso. En su mensaje, evocó gratos momentos vividos en Claromecó, un lugar que considera su refugio. Allí, la familia Gómez encontraba la paz que, según Marcos, la ciudad ha perdido: “Construimos sueños, castillos, fogatas y noches llenas de magia”, relató con nostalgia.
El padre de Kim también destacó que su memoria se ha convertido en un motor de cambio para su familia. “A un año de su partida, estoy decidido a luchar no solo por justicia, sino por un cambio real en nuestra sociedad. El costo de la inacción es demasiado alto”, afirmó Marcos. Además, anunció su intención de llevar su reclamo a la esfera legislativa y social, buscando crear oportunidades y recursos para los más jóvenes, invitando a otros a unirse a su causa. También está organizando una colecta de útiles escolares en honor a Kim, con la finalidad de asistir a niños en situación de vulnerabilidad al inicio del ciclo escolar, apoyado por la organización Justicia Restaurativa Argentina, que resalta la necesidad de fortalecer la educación como la base para un futuro mejor.



