En un trágico incidente ocurrido en Sáenz Peña, Chaco, un trabajador perdió la vida tras la explosión de un extintor en un local especializado en la recarga de estos dispositivos. El evento, que tuvo lugar en la mañana del jueves, también dejó a otro empleado con lesiones severas, lo que ha llevado a las autoridades a abrir una investigación en contra del propietario del establecimiento por posibles irregularidades. La tragedia resalta la importancia de las normas de seguridad en locales que manejan materiales peligrosos, especialmente aquellos sometidos a presión.

El suceso se produjo en un comercio ubicado en la calle 12, entre 5 y 7, en el barrio Ensanche Sur. A raíz de un fuerte estallido, efectivos de la Policía y los Bomberos llegaron rápidamente al lugar, encontrándose con la escena del desastre. Allí hallaron el cuerpo sin vida de Guillermo Strula, de 65 años, quien, según los informes preliminares, habría fallecido de manera instantánea debido a la magnitud de la explosión. Un segundo trabajador sufrió heridas de gravedad y fue urgentemente trasladado al Hospital 4 de Junio para recibir atención médica.

Las autoridades, al tomar conocimiento del incidente, procedieron a acordonar el área para facilitar el trabajo de los peritos del Gabinete Científico y el personal de Bomberos. El fiscal César Collado, encargado del caso, mencionó que las primeras inspecciones revelaron condiciones laborales deficientes en el establecimiento. “Las personas estaban trabajando en condiciones precarias”, afirmó, haciendo hincapié en la responsabilidad del dueño del comercio en garantizar un entorno seguro para sus empleados.

La investigación, que ha sido caratulada provisionalmente como homicidio culposo y lesiones graves, se centra en el propietario del local, quien es originario de Villa Ángela. Las normas de seguridad que rigen este tipo de comercios son estrictas y están diseñadas para prevenir accidentes. "Las casas de matafuegos deben cumplir con normas IRAM e ISO de calidad, que regulan el manejo de materiales a presión", explicó el fiscal, subrayando la seriedad del caso y la necesidad de que los establecimientos cumplan con los estándares establecidos.

Como resultado de lo sucedido, la municipalidad de Sáenz Peña tomó la decisión de clausurar preventivamente el local en cuestión, lo que refleja la gravedad de las irregularidades detectadas. La Fiscalía se encuentra actualmente en la fase de recolección de pruebas, a la espera de informes técnicos que puedan esclarecer las causas de la explosión y la situación laboral en la que se encontraban los empleados.

Este trágico evento no es un caso aislado, sino que pone de manifiesto una problemática más amplia relacionada con la seguridad en el trabajo en el país. La falta de cumplimiento de las normativas de seguridad no solo pone en riesgo la vida de los trabajadores, sino que también puede acarrear consecuencias legales severas para los propietarios de los establecimientos. Este caso en particular destaca la necesidad urgente de revisar y reforzar las regulaciones que rigen la industria, garantizando así que tragedias como esta no se repitan en el futuro.