Un violento enfrentamiento en la frontera entre Argentina y Paraguay dejó como resultado a una oficial de la Prefectura Naval Argentina herida. El incidente tuvo lugar en Puerto Iguazú, Misiones, durante un operativo de control en el kilómetro 1.924 del río Paraná, específicamente en el paraje Cantera. En este contexto, los agentes de la Prefectura intentaron interceptar una embarcación que transportaba una carga de contrabando proveniente del lado paraguayo. Al percatarse de la presencia de las autoridades, los contrabandistas decidieron abandonar su carga y se dispersaron entre la vegetación, dejando atrás un total de 53 bultos que contenían tecnología y electrodomésticos con un valor estimado de más de 245 millones de pesos.
La operación, que comenzó como un patrullaje rutinario, se tornó violenta cuando los efectivos de la fuerza intentaron asegurar la mercancía. Según los informes oficiales, los agentes fueron atacados desde ambas orillas del río con disparos de armas automáticas, escopetas y piedras. En respuesta a esta agresión, la Prefectura se vio obligada a actuar de acuerdo con los protocolos establecidos, intentando repeler el ataque mientras aguardaba la llegada de refuerzos. Durante el intento de repliegue hacia una zona segura, ordenado por la Justicia Federal, los disparos se intensificaron y una oficial de la Agrupación Albatros resultó herida. Esta persona fue rápidamente atendida y trasladada a un centro de salud local, donde se confirmó que se encontraba fuera de peligro.
Los elementos decomisados fueron asegurados y llevados a la sede local de la Prefectura. La apertura de los bultos, que se realizó en presencia de testigos, reveló una variedad de artículos de alto valor comercial, incluyendo teléfonos celulares de diversas marcas y equipos electrónicos, todos ingresados al país de manera ilegal. Este hallazgo pone en evidencia el constante desafío que enfrentan las autoridades en la lucha contra el contrabando en la región.
El ataque que sufrieron los agentes de la Prefectura al llegar los refuerzos subraya la peligrosidad de las operaciones en las zonas fronterizas. Desde la institución se insistió en que todo el procedimiento se llevó a cabo siguiendo los protocolos de actuación establecidos, en estrecha coordinación con la Justicia Federal. La oficial herida fue atendida de inmediato y, según el último reporte, se encuentra fuera de peligro, lo que es un alivio en medio de la tensión que genera este tipo de operativos.
El incidente se originó cuando las autoridades detectaron un lanchón proveniente de Paraguay, que transportaba una carga voluminosa. Al notar la presencia de los efectivos, los ocupantes de la embarcación decidieron desembarcar en la costa argentina, lo que desencadenó la serie de eventos que culminaron en el enfrentamiento. La intervención de la Justicia Federal fue crucial, ya que dispuso el repliegue del operativo hacia una zona segura tras el enfrentamiento, aunque el ataque armado desde la otra orilla continuó durante el proceso de retiro.
La violencia y la organización que demuestran las bandas dedicadas al contrabando en esta área son alarmantes. La Prefectura destacó que su actuación se realizó en cumplimiento de los protocolos y bajo la supervisión de las autoridades judiciales, quienes ordenaron el repliegue ante el inminente peligro para la integridad del personal. Este tipo de enfrentamientos resalta la necesidad de un enfoque más integral y coordinado entre las fuerzas de seguridad para abordar el problema del contrabando y garantizar la seguridad en las fronteras argentinas.



