La jueza Florencia Alfonso, al frente del Juzgado de Instrucción de Violencia de Género y Protección Integral de Menores de La Rioja, ha dictado un procesamiento para una joven y su pareja, en relación con el trágico asesinato de un niño de 12 años ocurrido en 2024. Los acusados, Brisa Soria, media hermana de la víctima, y Mauricio Vergara, su novio en aquel momento, enfrentan cargos por ser coautores del homicidio agravado por alevosía de Emir Paz en la localidad de Vichigasta, un hecho que ha dejado conmocionada a la comunidad.

El procesamiento podría resultar en una condena a prisión perpetua para ambos imputados, quienes además se encuentran bajo prisión preventiva mientras se resuelve su situación judicial. La jueza también ha dispuesto el embargo preventivo de sus bienes, un procedimiento que busca asegurar las posibles indemnizaciones que puedan corresponder en caso de que sean hallados culpables. Este desenlace judicial es un paso significativo en un caso que ha generado un profundo impacto social, dado que involucra la muerte violenta de un menor en circunstancias trágicas.

El cuerpo sin vida de Emir fue descubierto el 25 de febrero de 2024 en su hogar, ubicado en el barrio San Pablo. La autopsia reveló que el niño había sufrido una herida de arma blanca en el cuello, lo que provocó un shock hipovolémico, causándole la muerte. Los investigadores determinaron que el crimen ocurrió entre la 1 y las 3 de la madrugada, lo que ha llevado a las autoridades a considerar con atención el contexto en el que se desarrollaron los hechos.

Inicialmente, la hipótesis giraba en torno a un homicidio en ocasión de robo, pero conforme avanzaron las pesquisas, los investigadores se dieron cuenta de que Emir había sido apuñalado mientras intentaba defender a su hermana de una discusión con su pareja. Este nuevo enfoque fue el que finalmente llevó a la jueza Alfonso a procesar a Soria y Vergara, al considerar que existían suficientes elementos de prueba para sostener esta versión. La decisión judicial fue respaldada por un conjunto de evidencias que, según la Fiscalía y la querella, resultan contundentes.

Entre las pruebas más relevantes se encuentran los informes de ADN que confirman la presencia de rastros genéticos de los acusados en la escena del crimen, así como en relación con la víctima. Además, la investigación incluyó el análisis de más de 100 fojas de registros de comunicaciones, lo que permitió reconstruir los movimientos de los imputados en las horas siguientes al homicidio. El abogado querellante, Ricardo Chamia, destacó que las coartadas presentadas por los acusados fueron desvirtuadas de manera contundente por las evidencias recolectadas.

Durante la audiencia de indagatoria, la hermana de Emir, quien fue trasladada desde Belén, Catamarca, brindó una breve declaración, mientras que Vergara optó por no declarar, ejerciendo su derecho constitucional al silencio. La defensa de los imputados está representada por Rafael Ocampo y Carolina Elizondo, quienes ahora tienen la oportunidad de apelar la resolución ante la Cámara. Sin embargo, desde la querella se muestran optimistas respecto a que la decisión será ratificada. Chamia, en representación de la comunidad de Vichigasta, expresó que este procesamiento es un resultado esperado y necesario para la justicia en el caso.

Con este procesamiento, la causa está lista para ser elevada a juicio oral, y se anticipa que en los próximos meses la justicia de La Rioja fijará las fechas para el debate público. En esta instancia, se buscará determinar no solo la culpabilidad de los acusados, sino también el móvil exacto que llevó a este grave crimen, que ha dejado una herida profunda en la comunidad y en el entorno familiar de Emir.