La situación judicial de los tres imputados por el femicidio de Sofía Delgado, una joven de 20 años cuyo cuerpo fue hallado el 15 de noviembre de 2024 en San Lorenzo, provincia de Santa Fe, se ha vuelto más compleja tras la decisión del juez Eduardo Romanini. Durante una reciente audiencia, se decidió prorrogar la prisión preventiva de los acusados por un período adicional de seis meses, medida que responde a la presentación de nuevas pruebas de ADN que fortalecen la acusación, especialmente en lo que respecta a Alejandro Bevilaqua.

La prolongación de la prisión preventiva se fundamenta en la necesidad de realizar peritajes cruciales que aún están pendientes, tales como el análisis de una computadora y del GPS del vehículo del principal imputado. Estos elementos son considerados esenciales para esclarecer los eventos que rodearon el crimen, que se habría perpetrado entre el 30 de octubre y el momento en que fue encontrado el cuerpo de Sofía. La falta de estos análisis ha llevado a la Fiscalía a solicitar más tiempo para consolidar la acusación y asegurar que se presenten todas las pruebas pertinentes.

Durante la misma audiencia, se discutió también el pedido de los defensores de Brian Baumann y Eduardo Mordini, quienes abogaron por un cambio en la calificación penal de sus clientes. Propusieron que se les considere como cómplices por encubrimiento agravado en lugar de autores del femicidio. El juez Romanini permitió que continúen las negociaciones sobre estas calificaciones, lo que refleja la complejidad del caso y las diferentes estrategias legales que están en juego.

Por otro lado, la defensa de Bevilaqua solicitó su liberación condicional, petición que fue denegada por el magistrado. Las pruebas genéticas han revelado que su ADN fue encontrado bajo las uñas de la víctima, lo que constituye un elemento comprometedor en su contra. En contraste, los análisis realizados sobre Baumann no lo vinculan de manera directa con la escena del crimen, lo que podría jugar a su favor en el contexto de su defensa.

Mordini, quien lleva más de un año y medio en prisión preventiva, también ha solicitado su libertad, lo que añade más tensión a la discusión sobre la calificación del crimen. La causa está caratulada como homicidio calificado, lo que implica que, de ser hallados culpables, los imputados enfrentan una pena de prisión perpetua. Este contexto provoca un ambiente de incertidumbre en torno a la instrucción del caso, que se encuentra próxima a ser elevada a juicio oral.

Los abogados que representan a los hermanos de la víctima, Gabriel Filippini y María Laura Maderna, han manifestado su desacuerdo con los argumentos presentados por la defensa de Mordini. Aseguran que las pruebas en poder de la Fiscalía y la querella son suficientes para considerar a Mordini como un implicado en el homicidio y no como un mero encubridor. Este tira y afloja legal pone de manifiesto la complejidad del caso y las diversas interpretaciones que pueden surgir en el ámbito judicial.

El asesinato de Sofía Delgado, ocurrido la noche del 30 de octubre de 2024, ha conmocionado a la sociedad. La joven fue abordada por Bevilaqua, quien la recogió en un Peugeot 308 y la trasladó a un taller de su propiedad, donde se presume que fue asesinada. La autopsia realizada por el Instituto Médico Legal de Rosario determinó que la causa de muerte fue asfixia mecánica. Además, el caso ha incluido a dos mujeres que inicialmente fueron imputadas por encubrimiento, aunque ya han recuperado su libertad, aunque todavía bajo ciertas restricciones legales.