Al menos ocho individuos vinculados a pandillas han sido condenados a penas que oscilan entre los 100 y 400 años de prisión, tras ser comprobada su participación en un triple feminicidio ocurrido en 2010 en Ilopango, un municipio de El Salvador afectado por la violencia. La Fiscalía General de la República (FGR) ha dado a conocer que los condenados, pertenecientes al Barrio 18, enfrentan sentencias que ascienden hasta los 408 años por diversos delitos, incluyendo feminicidio agravado y homicidio.
Las investigaciones realizadas por la FGR revelaron que los trágicos eventos se produjeron en el contexto de un aumento de la violencia en 2010, cuando las víctimas, tres mujeres, fueron secuestradas, atacadas con armas blancas y posteriormente mutiladas. Este caso fue abordado bajo la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres (LEIV), que desde 2011 establece penas de entre 20 y 35 años por feminicidio, con posibilidades de hasta 50 años por feminicidio agravado. La legislación más dura y la jurisprudencia en torno al feminicidio agravado han influido en el severo marco punitivo aplicado a los condenados.
La FGR también afirmó que los sentenciados están implicados en el asesinato de un activista en 2015. Entre los condenados se encuentran Alejandro Ernesto Rodríguez, Celestino Vásquez Benítez, Erick Saúl Villalobos, Mauricio Arnoldo Peña, Salomón Eleazar Romero, Miguel Gerónimo Maravilla, Alexander Pérez Fabián y Carlos Salvador Campos. La sentencia, que ha sido confirmada por la Fiscalía, también incluye otros delitos como proposición, conspiración y pertenencia a agrupaciones ilícitas, reflejando la severidad de los crímenes y la normativa que permite la acumulación de penas en el país. Además, se ha demostrado la participación de estos individuos en episodios de violencia dentro del sistema penitenciario, lo que pone de manifiesto la complejidad de la problemática de las pandillas en El Salvador.



