Las autoridades mexicanas llevaron a cabo una acción destacada en la lucha contra el narcotráfico, interceptando una embarcación que transportaba cerca de una tonelada de cocaína en el Pacífico. Esta operación se realizó a 120 kilómetros al noroeste del Puerto de Chiapas, donde efectivos de la Marina lograron detener a seis extranjeros, cuya nacionalidad no ha sido revelada.

El Gabinete de Seguridad de México comunicó que la operación estuvo a cargo de la Armada, que actúa como Guardia Costera. Fuerzas navales detectaron el barco, equipado con tres motores fuera de borda, realizando maniobras sospechosas que no correspondían a la navegación civil habitual. Ante esta alerta, se decidió activar un despliegue tanto marítimo como aéreo para investigar la situación de la embarcación en cuestión.

Durante la inspección se encontraron 18 bultos conteniendo cocaína, con un peso total estimado de 904 kilos. La confiscación de esta sustancia no solo representa una fuerte pérdida económica para los narcotraficantes, calculada en más de 349 millones de pesos (equivalente a aproximadamente 2 millones de dólares), sino que también previene que miles de dosis de esta droga lleguen a las calles, contribuyendo así a la seguridad pública.

Los detenidos han sido puestos a disposición de un agente del Ministerio Público, quien se encargará de determinar sus situaciones legales. Este tipo de operativos son parte de una estrategia más amplia que busca desmantelar las redes del crimen organizado, una tarea que se ha intensificado en los últimos meses bajo la administración de Claudia Sheinbaum, quien asumió el poder en octubre de 2024.

Desde su llegada al cargo, la Marina ha incautado un total de 62 toneladas de cocaína en operaciones realizadas en alta mar, como parte de un esfuerzo por debilitar las capacidades operativas de los grupos narcotraficantes. Esta presión es también una respuesta a las exigencias de Estados Unidos, que ha estado instando a México a redoblar sus esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico, cada vez más sofisticado y diversificado en sus métodos de operación.

El uso de rutas marítimas para el tráfico de drogas se ha convertido en una preocupación creciente para las autoridades, ya que estos métodos permiten a los narcotraficantes evadir los controles terrestres y aéreos. Las autoridades mexicanas han intensificado sus esfuerzos en el mar, colaborando con diferentes agencias de seguridad, como la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR), para desmantelar estas organizaciones criminales de manera efectiva.