La pequeña Esmeralda Pereyra López, de tan solo dos años, fue encontrada en buen estado de salud en el barrio San José Obrero de Cosquín, Córdoba, tras una intensa búsqueda que movilizó a diversas fuerzas de seguridad. El hallazgo se produjo luego de un exhaustivo despliegue policial, que incluyó drones y equipos de rastreo. El Ministerio Público Fiscal confirmó la localización de la niña, quien se encontraba en un descampado a aproximadamente 800 metros de su hogar, en una zona que había sido revisada previamente.
La Fiscalía a cargo del caso está llevando a cabo las investigaciones pertinentes para esclarecer las circunstancias que rodearon la desaparición de Esmeralda. En el lugar del hallazgo, se están realizando pericias para determinar si la menor fue retenida por alguien antes de ser abandonada en el área. Los familiares de la niña, que esperaban ansiosos noticias, se acercaron al lugar donde fue encontrada para reunirse con ella. El abuelo de Esmeralda expresó su alivio, afirmando: “La encontraron con vida. No tengo mucha información, pero sabemos que está bien y su madre ya se dirige hacia allí”.
El incidente tuvo su inicio el miércoles, alrededor de las 14:30, cuando Tiana López, madre de Esmeralda, se dio cuenta de que su hija había desaparecido mientras ella se encontraba en la cocina. La puerta trasera de la vivienda estaba abierta, pero ninguno de los familiares se percató de que la pequeña había salido. Esta situación generó una rápida movilización; Tiana realizó la denuncia a la policía cerca de las 16:00, lo que desencadenó la activación de un operativo de búsqueda.
Las fuerzas de seguridad, incluyendo la policía provincial, Bomberos Voluntarios y el DUAR (Departamento de Unidades de Alto Riesgo), se sumaron al operativo, que se intensificó al emitir el gobierno la Alerta Sofía, un sistema que se activa en casos de desapariciones de menores. En total, más de 90 efectivos participaron en la intensa búsqueda, que se extendió por varias horas y que generó una gran preocupación en la comunidad local.
Finalmente, la pequeña fue trasladada al Hospital Domingo Funes, ubicado en Santa María de Punilla, donde se le realizaron chequeos médicos para asegurar su bienestar. Acompañada por sus padres y la fiscal, Esmeralda llegó en ambulancia, y se constató que su estado de salud era bueno, presentando únicamente un raspón en las cejas. Este resultado tranquilizó a sus familiares, quienes agradecieron la rápida respuesta de las autoridades y la colaboración de la comunidad.
La desaparición de Esmeralda ha sido un recordatorio de la vulnerabilidad de los niños y la importancia de la vigilancia constante. Es fundamental que los padres y cuidadores mantengan siempre la supervisión sobre los más pequeños, ya que situaciones como estas pueden ocurrir en un instante. La comunidad de Cosquín se ha mostrado solidaria y esperanzada en estos momentos difíciles, destacando el trabajo conjunto de las autoridades y los ciudadanos en la búsqueda de la menor. Esmeralda, con sus 60 centímetros de altura, ha regresado a su hogar, y su historia será recordada como un ejemplo de la resiliencia y la unión en tiempos de crisis.



