Las lluvias han hecho su regreso en el corazón agrícola de Argentina, marcando un cambio tras semanas de sequía extrema. Sin embargo, este alivio ha estado acompañado de tormentas intensas, granizo y fluctuaciones térmicas que generan un escenario de recuperación de humedad, pero también de riesgos para cultivos como la soja y el maíz.

Según el último informe de la Bolsa de Cereales, se prevé que un frente de tormenta genere lluvias desiguales en varias regiones, con mayor concentración en el noroeste argentino, la zona del Chaco, el sur de Paraguay y algunos sectores de Cuyo. En contraste, otras áreas agrícolas recibirán precipitaciones mínimas o moderadas, lo que podría afectar la distribución del agua en los suelos.

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señala que esta semana se ha producido un cambio significativo en la región núcleo, con un promedio de 64 milímetros de lluvia, y algunos lugares como el sudeste de Córdoba alcanzando hasta 98 mm. Sin embargo, el análisis también destaca que la combinación de aire cálido y húmedo con una masa fría ha generado tormentas severas, afectando unas 400.000 hectáreas en el centro y sur de Santa Fe y el sudeste cordobés, donde se reportaron daños importantes en los cultivos de soja y maíz, incluyendo caída de vainas y plantas rotas.