Las autoridades migratorias de Texas han puesto en libertad a dos jóvenes mexicanos, reconocidos músicos de mariachi y estudiantes, junto a su familia, después de haber estado casi dos semanas en un centro de detención.
La noticia fue anunciada por los congresistas Joaquín Castro y Mónica de la Cruz, quienes habían estado abogando por la situación de la familia Gámez-Cuéllar, originaria de San Luis Potosí. Castro expresó su gratitud por la liberación, pero también su compromiso de luchar por la libertad de otros migrantes en condiciones similares.
Antonio Yesayahu Gámez-Cuéllar, de 18 años, y su hermano Caleb, de 14, fueron arrestados junto a sus padres y su hermano menor a finales de febrero, tras haber ingresado a Estados Unidos mediante la aplicación CBP One. La familia había sido trasladada a un centro de detención en Dilley, conocido por sus condiciones precarias y la falta de atención médica adecuada. La situación actual de los migrantes en Estados Unidos ha alcanzado cifras alarmantes, con más de 73.000 personas detenidas en enero, marcando un récord en la historia del Departamento de Seguridad Nacional.



