La Guardia Civil advirtió el 8 de julio, el mismo día en que se conoció una sentencia del Tribunal Supremo sobre la devolución de migrantes llegados por vía marítima, que la decisión podía provocar un “efecto llamada” y aumentar los intentos de ingreso a nado en Ceuta y Melilla.
La alerta figura en una nota de despacho elaborada por el Mando de Fronteras y Policía Marítima de la Guardia Civil y destinada a la estructura de mando del Instituto Armado. El documento fue desclasificado por el Gobierno y señala que, al establecer el Supremo que “no puede aplicarse el rechazo en frontera” a quienes sean interceptados en el mar cuando intentan acceder a nado a las ciudades autónomas, se producirían “relevantes consecuencias operativas para la Guardia Civil”.
El informe sostiene que la decisión podría incrementar la presión migratoria sobre Ceuta y Melilla, debido a una diferencia de tratamiento entre quienes intentan atravesar las vallas fronterizas y quienes procuran entrar por vía marítima. En ese sentido, advierte que la situación podría impulsar las entradas a nado, una modalidad que ya presenta una elevada dificultad para su detección e interceptación temprana. La nota también señala que la sentencia limita la capacidad de respuesta inmediata en materia de seguridad fronteriza.



