El Tribunal Oral Federal 4 ha decidido autorizar el arresto domiciliario de Julio De Vido, quien deberá cumplir esta medida en su chacra situada en el Barrio Puerto Panal, en Zárate, provincia de Buenos Aires. Esta resolución se tomó luego de que la Cámara Federal de Casación considerara que el exministro de Planificación necesitaba este beneficio por razones de salud, tras un complicado historial médico que incluye un infarto reciente. De Vido, quien hasta ahora se encontraba en el penal de Ezeiza, comenzará un nuevo capítulo en su vida luego de cumplir parte de su condena por administración fraudulenta en la trágica causa de Once, que le impuso una pena de cuatro años de prisión.

La decisión del tribunal se comunicó de inmediato al Servicio Penitenciario Federal, que ahora deberá garantizar que se cumplan las condiciones del arresto domiciliario. La chacra, donde vivía antes de su detención, cuenta con un amplio terreno de casi cuatro hectáreas y una vivienda de 300 metros cuadrados, además de instalaciones para la cría de aves, lo que representa un retorno a un entorno familiar para el exfuncionario. Este lugar, que incluye acceso al Río Paraná y un lago privado, se convierte en su nuevo hogar, mientras enfrenta las consecuencias legales de sus acciones pasadas.

El juez de ejecución, Ricardo Basílico, ha establecido que De Vido estará bajo vigilancia del programa de Asistencia a Personas Bajo Vigilancia Electrónica del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Esto implica que el exministro deberá llevar un dispositivo de monitoreo GPS que le permita controlar su ubicación y asegurar que no se aleje de la propiedad asignada. Fuentes relacionadas con la causa han señalado que la Dirección de Asistencia de Personas bajo Vigilancia Electrónica (DAPVE) tiene disponibles las tobilleras necesarias, lo que facilitará el proceso de traslado y la implementación del arresto domiciliario en el tiempo estipulado por el tribunal.

La Sala III de la Cámara de Casación argumentó su decisión en base a un informe médico que detalla las complicaciones de salud de De Vido, quien ha sido sometido a varios procedimientos cardíacos, incluyendo una cardioversión eléctrica y una angioplastia. El exministro sufrió un infarto agudo de miocardio el 1 de abril de este año, lo que llevó a la necesidad de atención médica urgente en tres hospitales diferentes. Estos antecedentes médicos han influido en la consideración del tribunal, que ha priorizado la salud del acusado en su resolución.

El juez Basílico también ordenó que el traslado de De Vido a su domicilio se realice con todas las garantías necesarias para su salud y bienestar, conforme a las normativas penitenciarias y las medidas sanitarias establecidas. Se enfatizó la importancia de contar con el personal adecuado durante el traslado para asegurar no solo la seguridad del exfuncionario, sino también su salud psicofísica. Esta decisión marca un cambio significativo en el tratamiento de De Vido y abre un nuevo capítulo en su vida, que estará vigilado de cerca por las autoridades.

Es relevante señalar que este caso ha generado una amplia discusión en la sociedad argentina, no solo por el perfil del acusado, sino también por las implicaciones legales y políticas que su arresto domiciliario puede acarrear. La figura de De Vido ha estado rodeada de controversias y su retorno al ámbito civil podría generar reacciones tanto a favor como en contra. El monitoreo de su situación y el cumplimiento de las condiciones impuestas por el tribunal serán seguidos de cerca por los medios y la opinión pública, en un contexto en el que la justicia y la salud pública son temas de gran relevancia en el país.