A más de un año y medio del intento de abuso sexual y homicidio agravado contra una menor en Merlo, Matías Daniel Escudero se presentó ante el Tribunal Oral Criminal N° 5 de Morón, donde expresó su arrepentimiento. En este contexto, la Fiscalía propone una pena de al menos siete años de prisión para el acusado, quien enfrenta serias implicaciones legales por sus acciones.
El incidente tuvo lugar el 31 de agosto de 2024, cuando una joven de tan solo 12 años logró evitar ser víctima de una violación y un intento de homicidio por parte de Escudero, un vecino del barrio Pontevedra. En ese momento, la menor regresaba a su hogar tras haber acompañado a una amiga. La agresión fue tan violenta que la joven sufrió golpes que le provocaron una fractura en uno de sus dientes, además de ser despojada de su ropa superior, lo que la obligó a regresar a su casa en ropa interior y cubierta de basura.
Según el relato del fiscal Patricio Pagani, el acusado, de 25 años, utilizó un engaño para acercarse a la adolescente. Al encontrarse en la calle Muñiz, Escudero le explicó que necesitaba recuperar un dinero que supuestamente había perdido en el camino, lo que llevó a la menor a acompañarlo. Sin embargo, su intención era llevarla a un descampado en la intersección de las calles Carrasco y Bella Vista, donde intentó someterla sexualmente.
La Fiscalía reconstruyó los hechos, destacando que Escudero abrazó a la víctima por la fuerza y, al resistirse, esta fue arrastrada hacia un terreno abandonado. Durante el ataque, la niña gritó con todas sus fuerzas y mordió al agresor, lo que finalmente llamó la atención de un grupo de vecinos que acudieron a su rescate. A pesar de que el abuso no se consumó, la violencia ejercida por el acusado fue extrema y dejó a la menor traumatizada.
Escudero, quien se encuentra detenido desde septiembre de 2024, escuchó las declaraciones en su contra y, en un momento de reflexión, admitió estar arrepentido de sus acciones. "No quise matar a nadie", fueron sus palabras ante el tribunal, donde se presentó ante los jueces Julia de la Llana, Gabriel Sotelo y Marcos Lisa. Este juicio ha puesto de relieve la gravedad de los delitos cometidos y la necesidad de una respuesta contundente del sistema judicial.
El proceso judicial se encuentra en su etapa final, con el tribunal a punto de escuchar los alegatos finales antes de emitir un veredicto que se espera en aproximadamente diez días. La calificación de los hechos, según lo expuesto por el fiscal, es clave para determinar la duración de la pena, que podría ser de siete años de prisión, un tiempo que refleja la gravedad de la tentativa de abuso y la violencia ejercida sobre una menor de edad.
Este caso ha generado una profunda preocupación en la comunidad, resaltando la importancia de proteger a los más vulnerables y garantizar que los responsables de actos de violencia y abuso enfrenten las consecuencias de sus acciones. La sociedad espera que la justicia actúe con firmeza y que se tomen medidas efectivas para prevenir futuros casos de violencia de género y abuso infantil, asegurando así un entorno más seguro para todos los ciudadanos.



