La directora de Irídia, Anaïs Franquesa, reclamó una “sentencia severa” para los cuatro policías nacionales acusados de causar la mutilación de un ojo al activista Roger Español durante el operativo del 1 de octubre de 2017. También sostuvo que la eventual condena debería guardar proporción con la gravedad de las lesiones sufridas por Español.
Franquesa formuló esas declaraciones ante la Audiencia de Barcelona, donde este jueves se desarrolla la última jornada del juicio. Para esta instancia están previstas las declaraciones del agente acusado de efectuar los disparos con una escopeta y de tres mandos de la Policía Nacional, además de la lectura final de las conclusiones. El proceso había comenzado el pasado 16 de septiembre.
Según la directora de Irídia, durante el debate oral quedó demostrado “sin ningún tipo de duda” que el agente disparó tres veces contra Español, pese a saber que utilizaba un arma potencialmente letal, y que lo hizo con la intención de castigarlo por la conducta que el activista había mantenido previamente.
“Ha quedado demostrado no solo por las declaraciones de las personas que estuvieron ahí, también ha quedado acreditado por todas las pruebas periciales”, afirmó Franquesa. La representante de Irídia insistió en que el policía actuó “saltándose totalmente la normativa” y con voluntad de lesionar. Aunque admitió que la pelota de goma pudo rebotar antes contra el suelo, sostuvo que el disparo fue realizado con intención de causar daño y que finalmente produjo las lesiones por las que Español perdió un ojo.



